López Caro ha insistido de nuevo a los jugadores para que tengan cuidado y no vean tarjetas absurdas para evitar una situación que se está repitiendo muy a menudo: el Celta se ha quedado con un futbolista menos que el rival sobre el terreno de juego en siete de los dieciséis partidos de Liga disputados.
El toque de atención va dirigido especialmente a Diego Costa, con quien el técnico ya había hablado la semana pasada y que este domingo fue expulsado por doble cartulina amarilla en el minuto 20.
Uno de los pesos pesados de la plantilla, Matías Lequi, fue ayer el primer en mostrarse autocrítico. El argentino se ha perdido los dos últimos partidos de Liga al ser sancionado por una expulsión frente al Nàstic, que se vio agravada por el manotazo que le pegó en la cara después a un futbolista del equipo rival.
«Cometí un error con esa reacción y me pusieron dos fechas», explicaba ayer Lequi reconociendo su culpa. El defensa no quiere echarle la culpa a los colegiados por la cantidad de amonestaciones que están recibiendo los celestes: «Yo nunca me excusé con los árbitros. Parece que la línea que están siguiendo es sacar tarjeta ante la mínima, pero eso es algo que afecta a todos los equipos. Nosotros hemos cometido errores y lo que tenemos que hacer es ser más inteligentes para que eso no ocurra», declaró Lequi.
Persecución a Diego Costa
Su compañero Julián Vara, en cambio, sí que piensa que puede haber una mano negra contra el equipo: «No sé por qué pero al Celta es muy fácil sacarle tarjetas». En concreto en el caso de Diego Costa opina que pudo haber una predisposición para ir a por él: «Los árbitros ven las declaraciones que hizo por la semana y los vídeos de los partidos y eso puede influirles, aunque para mí fue demasiado rigurosa la expulsión del domingo», indicó el lateral céltico.
Ahora es momento de aprender la lección y centrarse en el próximo compromiso en el que Lequi reaparecerá: «Ya tengo ganas y trabajo para estar al cien por ciento, pero el entrenador es el que decidirá», dice el argentino.
El central estima que el Celta está llevando una línea ascendente que debe llevarle a conseguir su objetivo: «Este año fue rarísimo, el equipo no empezó bien, pero siempre fue a más a excepción del día del Nàstic». Destaca que todos los jugadores están respondiendo: «Los que juegan aprovechan su oportunidad y se está demostrando que hay plantel, así unidos cada vez vamos a ir a mejor», aseguró Lequi.