La armadora Pereira edita el segundo volumen de «Cocina de abordo», un recopilatorio de recetas con pescados y mariscos como principal materia prima
06 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.El capitán es la figura de referencia de un barco, pero el tripulante más querido, salvo excepciones, suele ser el cocinero. No en vano es el que, al margen de izados de redes cuajadas de peces, proporciona los mayores placeres del día a la tripulación. Con el fin de reconocer el trabajo de estos impagables timoneles de fogones de alta mar, la armadora Pereira editó hace un año Cocina de abordo, un recetario en el que se recopilan una docena de platos entre los mejores que, a diario, se preparan y se sirven en los comedores en su flota congeladora.
Tan buena fue la acogida que tuvo la iniciativa que ha vuelto a repetir experiencia. En este caso mezclando los saberes de los mismos cocineros con los de los consumidores habituales de sus productos. El resultado lo presentó ayer el gerente del grupo, José Enrique Pereira, a bordo del Argos Pereira. «En esta segunda singladura hemos optado por un intercambio de experiencias entre cocineros de a bordo y de tierra firme», explicó.
En total se presentaron al concurso tres centenares de platos, de los que se seleccionaron una decena. Reconoció Pereira que el jurado no lo tuvo fácil. Los dos mejores, langostinos tierramar y lomos de mahi-mahi al limón, son obra de Rosario López y Lucía Armada, respectivamente.
Una y otra entraron ayer por vez primera en la cocina de un gran congelador para, mano a mano con Julio Lema, José Hermelo y José Manuel Coya, preparar un menú para veinte personas con sus respectivas recetas, a las que incorporaron algunos trucos aportados por los cocineros, en lo que denominaron fusión de conocimientos.
Ambas son firmes defensoras de los pescados y mariscos congelados. Rosario cocina cada día para cuatro o cinco personas. Explicó que el plato con el que ganó el concurso es uno de los habituales en su mesa en ocasiones señaladas y, en todo caso, en Navidad es uno de los fijos.
Por su parte, Lucía explicó que es el poco tiempo que tiene para comprar lo que la ha convertido en asidua de los congelados. En su caso, elabora con mucha frecuencia la receta que presentó ya que, dijo, no sólo la aplica a los pescados compactos, caso del mahi-mahi, sino también a algunas carnes, sobre todo pollo.