El Celta B neutralizó a base de garra la ventaja del Universidad

La Voz

VIGO

26 nov 2007 . Actualizado a las 11:36 h.

El Celta B salvó un punto ante el Universidad, lo que teniendo en cuenta la facilidad del equipo colegial para jugar con ventaja en el marcador no es poco. El filial estuvo en su línea en un partido de más garra que fútbol y como premio consigue mantener una semana más su carácter de invicto en Barreiro.

En esta ocasión el Celta B no pudo aplicar su guión inicial en casa. De nuevo salió bien pero no consiguió abrir la lata por la vía rápida ante un conjunto que no engañó a nadie desde el principio. Sobrio y poderoso atrás y con recursos variados arriba.

En medio de la igualdad y el músculo que presidían el partido Alejandro puso el partido cuesta arriba a la media hora cuando aprovechó un lanzamiento de esquina para adelantar al cuadro colegial, que con el marcador a favor todavía pobló más su defensa y se dedicó a esperar al filial celeste.

El filial salió mandón en el segundo tiempo, fijando su defensa casi en el medio campo y buscando con asiduidad los dominios de Juanma. Dani Abalo envió el primer aviso, a continuación Túñez cabeceó a la red por fuera. Eran momentos de tensión en los que el veteranísimo Ojeda intentaba meter a los suyos en un partido que parecía marchársele.

El capitán le puso las pilas a los suyos de aprovechando los ímpetus celestes encontró espacios en la zaga viguesa y a punto estuvo de matar el partido en una galopada de Víctor.

En ese intercambio de golpes Túñez tuvo el empate en un testarazo que repelió Juanma. Nada pudo hacer el meta canario en la siguiente llegada del Celta B, con Goran Maric como ejecutor. El capitán celeste recibió en el pico del área y su disparo con la zurda al palo largo acabó por introducirse en el fondo de las mallas.

El tanto local convirtió en más pausado un partido que nació frenético en su segundo período. El Celta B fijó más las marcas en el centro del campo y el Universidad intentó estirarse un poquito más.

A medida que pasaban los minutos los dos equipos se volvieron más conservadores y se dedicaron, aunque en un campo como Barreiro resulta difícil, al juego de fondo de la red. A devolver cuanta pelota enviaba el rival en busca de una segunda jugada. De paso el Universidad sacó todo su repertorio de juego trabado.

Aún así, el Celta B volvió a la carga en la recta final dando entrada a Joselu en el campo para aumentar la pólvora, sin embargo la mejor la ocasión para desnivelar la balanza la tuvo Álex con una volea al travesaño. También pudo golpear en el último segundo Maric con una falta en la misma frontal, pero ya no quedaban fuerzas después de tanta batalla.