El delantero canario espera verse muy pronto entre los elegidos por López Caro tras jugar unos minutos en Alicante después de cinco meses de ausencia
21 nov 2007 . Actualizado a las 02:25 h.Tras cinco meses de ausencia, Antonio Guayre volvió a pisar un terreno de juego en el Rico Pérez de Alicante. Fue poco tiempo pero el justo para un futbolista marcado por el infortunio. El canario llegó a Vigo como una perla por explotar a la que le habían faltado minutos en el Villarreal. El primer fichaje de la era Carlos Mouriño fracasó pero no por su juego, sino por una plaga de lesiones que le impidieron tener un mínimo de continuidad.
-¿Vuelve a sentirse futbolista?
-Aunque hayan sido cinco minutos de nada me da confianza para esta semana seguir trabajando y la semana que viene ojalá que sean más minutos.
-¿Últimamente había optado hasta por no hacer declaraciones?
-Tomé esa decisión porque siempre que andaba un poco mejor me andaban preguntando, y siempre te precipitas o dices que estás bien. No terminaba de ponerme bien y decidí no hablar hasta que me viese dentro del campo.
-¿Tan duro era?
-Llegué con una lesión que no se detectaba lo que era realmente. Cuando regresé de Barcelona estaba recuperado pero después de tanto tiempo sin entrenar tuve un problema muscular que eso son tres o cuatro semanas y ya está. Eso no es ningún problema grave, lo preocupante era lo otro y eso pienso que ya está solucionado.
-¿Cinco meses tardan mucho en pasar?
-Son cinco meses ahora pero antes de esa última vuelta estuve otros cuatro con el mismo dolor, siempre en el mismo sitio. Ha sido un año muy duro. La gente no lo sabe pero pasas más horas entrenando que nadie y encima apartado del resto. Todo esto se lleva fatal y más cuando no puedes jugar el fin de semana. Ha sido un año horrible y ahora espero desde que entre quedarme porque he pasado un año y medio muy malo.
-¿Se siente en deuda con la afición o con el club que le fichó para luchar por la UEFA?
-Vine aquí a jugar y desde que llegué he tenido problemas. Cada vez que he estado a punto tenía la ilusión de jugar en Balaídos porque es un campo espectacular. Me gustaría estar bien para jugar domingo tras domingo ahí. Me siento en deuda conmigo mismo y con el club porque todavía no he podido ayudar al equipo. Ahora estamos en Segunda y mi idea es volver a sentirme jugador y dar lo que sé que llevo dentro.
-Después de entrar, ¿se ve metido pronto en el once?
-Ahora el equipo anda bastante bien. De momento, tengo la confianza de que el míster me haya querido ir metiendo poco a poco. Eso te motiva para entrenar y tratar de ponerte al cien por cien. Ojalá que si lo logro, tenga mi hueco ahí.
-Vamos a imaginar por un momento que usted juega este domingo y marca un gol. ¿A quien se lo dedicaría?
-Si marco me lo dedicaré a mi mismo porque nadie sabe lo que he pasado. Para un jugador profesional estar un año entero sin poder arrancar se pasa muy mal. Venía con la ilusión de jugar en Vigo y no ha podido ser por cuestiones propias y no ajenas. Han sido lesiones muy largas y espero que no me pase nada más.
-Hristo Stoichkov llegó a poner en duda que usted estuviese lesionado. ¿Cómo le sienta que piensen que finge el dolor?
-Nunca hablé de eso pero sé que salió en algún lado. Imagínate si no quería jugar, era para matarme ¿no? Eso queda atrás. Los entrenadores que he tenido en el Celta querían contar conmigo pero el problema he sido yo porque no he sido capaz de verme para jugar. Este técnico también habla conmigo bastante y espero que eso sirva para que entre en el equipo en algún momento en que lo vea oportuno.