El portavoz advierte en el congreso de Oia de los riesgos de adquirir productos falsificados en la red de redes con el consiguiente peligro para la salud
04 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.El máximo representante nacional de los profesionales de la farmacia acudió este fin de semana al Hotel Talaso de Oia para presidir la inauguración de las jornadas sobre óptica y acústica, que han sido organizadas por el colegio de farmacéuticos de Pontevedra. Pedro Capilla destacó que en la era de la globalización, los farmacéuticos siguen cumpliendo un importante papel de asesores de salud y que si no fuera por ellos, las consultas de los médicos en los hospitales y centros de salud estarían colapsadas. Uno de sus retos es frenar la amenaza que supone la venta indiscriminada de medicamentos por Internet. Más de 150 especialistas participaron en estas jornadas que se clausuraron ayer sábado.
-¿El farmacéutico ha dejado de cumplir ese tradicional papel de consejero de los pacientes?
-Al contrario. Es una relación cada vez más intensa. Por las farmacias españolas pasan todos los días dos millones de personas. A parte de dispensar las recetas, que en cifras globales son 800 millones anuales, hacen 182 millones de actuaciones de otro tipo, según un estudio elaborado en el año 2003. De cada cuatro personas que entran en una farmacia, una se va sin gastar nada porque no lo necesita. Eso es una muestra de la importancia de nuestro trabajo.
-¿Puede llegar a suplir al médico en algunos casos?
-Si a todas las personas que entran en las farmacias para preguntarnos algo les contestamos que consulten a su médico, le aseguro que en menos de 48 horas tendríamos colapsado todo el sistema sanitario nacional. Creo que nuestra labor no está hoy en día lo suficientemente reconocida.
-¿Le preocupa que se vendan medicamentos por Internet?
-Muchísimo. Eso tiene su origen en una farmacia de Holanda que servía medicamentos a Alemania. Una sentencia judicial prohibió entonces la venta de aquellos con receta. Pienso que todo lo que se va de las manos de un ciclo perfectamente controlable es peligroso. Y creo que tanto los que tienen receta como los que no, porque estos también necesitan ser controlados por los profesionales. Internet es un mundo sin fronteras. Las consecuencias pueden ser muy graves, una de ellas es la falsificación de los medicamentos, un auténtico fraude, que también hemos detectado que se produce en algunos gimnasios. Hay personas que están consumiendo medicamentos falsos sin saberlo por haberlos comprado a través de la red.
-¿Hay productos milagro en las estanterías de las farmacias?
-No debe haberlos, porque además en el consejo tenemos un centro de detección de productos milagro para evitar que se vendan esos productos amparados en grandes campañas de publicidad que juegan con las palabras y crean confusión entre los pacientes.
-¿Los farmacéuticos tendrían que estar obligados a vender métodos anticonceptivos aunque no quieran?
-La objeción de conciencia es una actitud del ciudadano ante la ley, para bien o para mal. Como tal debemos respetarlo. Hoy en día la mayor parte de los farmacéuticos dispensan estos productos y quien no los pueda comprar, siempre puede ir a otra farmacia, por lo que me parece que no es una polémica tan grande como se hace ver a veces desde los medios de comunicación.
-¿Considera que la legalización de las drogas podría acabar con el narcotráfico?
-Es una utopía pensar que los gobiernos de todos los países pudieran llegar algún día a ponerse de acuerdo para hacer algo así. Si lo hiciéramos sólo en España, vendrían drogodependientes de otros países. Personalmente creo que es algo que no se puede plantear porque es imposible que exista un consenso a nivel mundial.