Un estanque convertido en vertedero

VIGO

Los vecinos de O Berbés volvieron ayer a manifestarse en protesta por el estado de abandono de la plaza y para reclamar que se elimine el agua de la superficie

23 oct 2007 . Actualizado a las 12:22 h.

El agua parece estar reñida con la ciudad. Lo demuestra el hecho de que, mientras en otras ciudades del mundo los habitantes reclaman fuentes y estanques, en Vigo se solicita su retirada. Y es que, pese al carácter costero de Vigo, la falta de una cultura del agua tanto por parte de los responsables municipales como de los vecinos es evidente.

No es extraño que el Concello no derroche este tipo de elementos para aplacar los ánimos de los vigueses, cuando los pocos existentes dejan mucho que desear.

Familiaridad

Buena muestra de la poca familiaridad que los vecinos tienen con el agua es que en lugar de aprovecharla y sentarse frente a ella para relajarse, se crispan y piden su eliminación fulminante.

Claro que este tipo de reacción no es de extrañar, si el panorama que se divisa es el del estanque de O Berbés. El abandono es tal, que contemplar las instalaciones provoca todo tipo de reacciones, menos relax.

Tal es la crispación que causa, que ayer los vecinos del Casco Vello se manifestaron por segunda vez para reclamar una solución, tras esperar un mes la respuesta municipal desde la primera protesta.

Las utilidades de la charca, como es llamada por los ciudadanos, son de lo más variadas.

Puede servir entre otros usos como bebedero y piscina de gaviotas, como colector de basura para los restos del botellón, de lavabo para los niños que juegan en el parque, como piscina o para el lavado de vehículos.

Los habitantes del barrio antiguo advierten que la falta de limpieza del estanque puede convertirlo en un foco de infección. También se quejan de que atrae a las gaviotas y aumenta la colonia en esta zona y de que supone un peligro para los niños, porque se pueden caer en su interior al menor despiste de los padres. Por si esto fuera poco, tampoco los coches están exentos de peligro como demuestra el hecho de que ya hayan pasado varios por el agua.

El caso es que lo que podría ser un espacio de ocio con la ayuda de una limpieza eficaz y la presencia policial se ha convertido en un auténtico problema.

Alternativa

La alternativa vecinal pasa por la inutilización del estanque y por colocar sobre esa superficie el parque infantil que se ha creado a pocos metros.

De esta forma se aprovecharía la sombra de los escasos árboles que permitió plantar en su día el aparcamiento subterráneo.

El de O Berbés no es el único caso de abandono. Una situación similar ofrece con frecuencia el estanque de la plaza de Independencia, aunque en menor medida por la inexistencia de gaviotas.

Los vecinos del Casco Vello están dispuestos a seguir con las protestas si desde el Concello no se da respuesta a sus demandas.

A la falta de limpieza se viene a sumar el estado ruinoso que ofrece toda la fachada de la plaza.

En los bajos de los inmuebles los turistas que acuden a bares y restaurantes conviven con soportales apuntalados. Una situación, que según la población del Casco Vello, sólo será atendida cuando haya una desgracia, como sucede habitualmente en estos casos.