La de Portugal fue construida en 1929 con proyecto de Jenaro de la Fuente
21 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.En 1925 el alcalde Adolfo Gregorio Espino presentó una moción, que prosperó, para que el municipio construyera la plaza de Portugal. Hasta 1929, con Mauro Alonso en la alcaldía, no se urbanizaría aquella plaza, en momentos en que los vigueses eran muy críticos con los escasos y cajijos espacios públicos que existían en el centro de la ciudad. Estimaban que la Alameda había pasado a convertirse en inservible, y que las recoletas plazas de Colón y Urzáiz necesitaban de unos derribos en sus entornos apra ganar el ensanche necesario.
En el Vigo más céntrico que hoy conocemos, entonces había numerosos espacios sin urbanizar. Uno de ellos era el correspondiente a esta plaza, cuyo proyecto se encomendó a Jenaro de la Fuente Álvarez, que no hacía demasiado tiempo, en 1922, había terminado su carrera de arquitecto. Hemos visto alguna fotografía de Llanos, correspondiente a aquel tiempo, en la que lo que es la actual plaza parecía un monte en el corazón urbano, y de ello hay también evidencia en el libro de José Cao Moure, «Vigo en 1927 (Los valores y la actualidad viguesa)». No sólo la plaza era un proyecto sin desarrollar, sino que también estaban pendientes de construir algunos de los edificios inmediatos de la calle de Uruguay.
Empréstito
La plaza de Portugal se acometió con cargo a un empréstito de tres millones de pesetas, que articuló la corporación de Mauro Alonso, y que entonces permitió ejecutar numerosas obras públicas, especialmente en lo relativo a urbanizaciones y alcantarillado. Uno de los proyectos más costosos del paquete afectaba al matadero de Alcabre, desaparecido y en cuyo espacio se sitúa hoy el Museo del Mar de Galicia.
La obra que nos ocupa, es decir la urbanización de la plaza de Portugal, tuvo un coste de 550.000 pesetas, con lo que se excedió en poco más de 32.000 pesetas del presupuesto aprobado, según denunciarían los ediles republicanos que en 1931 hicieron un chequeo a las obras acometidas durante la dictadura de Primo de Rivera en Vigo.
Aquel proyecto fue encargado, como hemos dicho, a uno de los más prestigiosos arquitectos de aquel tiempo. Me refiero a Jenaro de la Fuente hijo, que lo era del profesional del ramo del mismo nombre. Nuestro hombre fue asimismo padre de la gran pintora viguesa Victoria de la Fuente. Por aquellos tiempos, el técnico que nos ocupa había ejecutado algunos bloques residenciales y viviendas unifamiliares, así como comercios y otras pequeñas obras. También fue autor del proyecto del estadio de Balaídos, encargado por Joaquín Fontán Ozores, padre del que sería alcalde José Ramón Fontán, campo éste que sustituyó al mítico de Coia y que fue inaugurado en diciembre de 1928. Tardaría bastante tiempo en pasar a propiedad municipal..
Con el tiempo, Jenaro de la Fuente hizo una carrera profesional sólida, con la firma de otros proyectos singulares, como el Garaje Americano de la calle de García Barbón, y ya mucho más tarde las sedes de la Escuela de Peritos y el Instituto Femenino de Santo Tomé, realizados cuando ya hacía tiempo que iniciara la reordenación de la Ciudad Universitaria de Santiago de Compostela, que incluía a varios nuevos edificios.
Volviendo a la plaza de Portugal, en un momento dado, en los primeros setenta, se vio afectada por uno de los primeros proyectos de estacionamiento subterráneo de Vigo. El aspecto más polémico de aquel proyecto es que exhigió desmontar algunos de los elementos más caracterizados de la plaza de Portugal, caso de la escalera que comunicaba con Uruguay y de la pérgola. Todavía recientemente ésta se instaló en Bouzas y la escalera se montará también en otro emplazamiento. En 1974 se aprobó la remodelación de la plaza, pero no parece que se acertara con aquella urbanización, con una lámina de agua junto a la estatua de Camoens. Ahora, otra remodelación está perdiendo todo su sentido por las agresiones a una plaza condenada al fracaso.