La policía local decomisó el marisco e intentó apresar a los mariscadores, que se dieron a la fuga, uno de ellos nadando
12 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.La policía local de Nigrán asestó durante la pasada madrugada un golpe al furtivismo del percebe, un fenómeno que cada vez es más frecuente en las costas de O Val Miñor. La patrulla de vigilancia nocturna se incautó de 104 kilos de este preciado marisco que fue recolectado de manera fraudulenta por dos desconocidos. Los hechos sucedieron hacia las dos de la mañana. Los agentes se encontraban realizando una inspección rutinaria en esta zona despoblada, cuando se percataron de la presencia de dos personas. Los individuos se dieron a la fuga nada más ser vistos, lo que sorprendió a los guardias locales, que inmediatamente iniciaron una persecución. No obstante, los furtivos consiguieron escaparse, gracias a la escasa iluminación. Uno de ellos huyó entre la maleza y se escondió en el monte, mientras que los policías vieron cómo el otro se echó al mar y desapareció nadando. Tras una inspección de la zona, los policías localizaron los 104 kilos de percebe que estaban guardados en cuatro sacos, así como material para su recolección, consistente en dos herramientas para raspar las rocas y dos lanchas hinchables, que utilizan para poder alcanzar las zonas de percebe desde tierra y poder descargar la mercancía después sin ser vistos. Los percebes incautados fueron entregados ayer a una entidad benéfica, como se suele realizar después de este tipo de incautaciones. Monteferro La costa rocosa de Monteferro suele ser un lugar elegido por los furtivos para la recolección del percebe. Precisamente uno de ellos falleció hace unos meses tras recibir un golpe de mar mientras faenaba. El marisco abunda en sus costas y además la zona se encuentra muy alejada de núcleos de población y de la vista de testigos. Los ejemplares recuperados ayer podían haber alcanzado en el mercado alrededor de 3.000 euros. Este problema preocupa también en la Cofradía de Pescadores porque está minando los recursos locales y porque con frecuencia son miembros de esta entidad los que actúan de esta manera sin respetar las reglas del juego, alentados también por determinados empresarios de hostelería y particulares que les compran su mercancía. El anterior patrón mayor, Jesús López Méndez, llegó a reclamar una mayor vigilancia ante la impotencia del personal encargado de controlar el furtivismo. Por lo general, los mariscadores ilegales actúan de noche, aunque durante la temporada estival también se los puede ver a plena luz del día esquilmando las zonas de cría.