Una de las principales demanda del sector pesquero guardés parece que está aún lejos de alcanzarse, disponer de un surtidor que les permita no tener que rozar la ilegalidad o recorrer treinta millas para repostar. Y es que, según señaló el técnico que ayer acompañaba al presidente de Portos, «ninguna empresa ha solicitado la concesión del surtidor del puerto», por lo que, de momento, no parece que haya planes inmediatos reales sobre el tema.
El presidente, Jacinto Parga, manifestó su intención de visitar el puerto guardés, aunque sin fecha aún en su agenda.
Los marineros del pósito guardés llevan años recibiendo promesas y, entre ellas, se anunció en varias ocasiones, tanto desde la Consellería de Pesca actual como desde la anterior, la puesta en funcionamiento del surtidor. Un proyecto que, según el Plan de Portos comprometido por López Veiga hace tres años, cuesta 51.000 euros.
Los marineros resaltan que esa cantidad ya estaría amortizada en ese tiempo, incluso está muy por debajo de los litros de combustible que pierden las veinticinco embarcaciones a gasóil cada vez que tienen que ir hasta Baiona o Vigo para repostar. De hecho, argumentan, de ese Plan de Portos, sólo se hizo la ampliación del muelle alto, porque los carros de varada, presupuestados en 104.000 euros, «fueron construídos por los propios pescadores adelantando la financiación prometida que, por otra parte, aún no ha sido reintegrada».
En el caso de los motores de gasolina, la solución está más próxima, aunque al recargo económico que tienen que afrontar, se le suma un ejercicio de creatividad que les obliga a rozar la legalidad. La alternativa pasa por sacar los tanques fuerabordas y transportar el combustible en coche desde la estación de servicio más próxima.
La gran asignatura pendiente continúa siendo la mejora de las instalaciones, «las peores de toda Galicia». Su potencial, el turismo costero y su lonja llegó a facturar hasta tres millones de euros. La falta de servicios, explican, no sólo afecta a los pescadores sino a todo el pueblo y restringe las ventas en la lonja. La única obra que se acometió del Plan de Portos fue la ampliación del muelle alto.