Castrelos y A Florida serán humanizadas como el centro

VIGO

El sentido único no es aceptado por el PP, que respalda así a los comerciantes

30 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Corina Porro ganó durante su etapa en la alcaldía la batalla de las humanizaciones. Es cierto que el socialista Uxío González había propuesto anteriormente la reforma de la Alameda, pero fue el PP quien la llevó a cabo extendiéndola también a numerosas calles aledañas. Consciente del éxito, Porro se dedicó durante la campaña a prometer humanizaciones para numerosos barrios.

Caballero también sabe ahora que las humanizaciones son del agrado de los ciudadanos, por lo que quiere llevar a cabo cuanto antes dos que estaban previstas y que financiará la Consellería de Política Territorial. Se trata de reformar en profundidad las avenidas de A Florida y Castrelos, concebidas con el diseño habitual hasta el momento en que empezó a pensarse en el peatón: aceras ajustadas, estacionamiento a ambos lados de la calle y el máximo posible de carriles en ambas direcciones.

El detalle concreto del proyecto no se conoce todavía, pero Caballero ha confirmado que se ampliarán las aceras, que los viandantes disfrutarán de mayores espacios, y que se renovará firme, mobiliario urbano y alumbrado, además de instalar plantas y arbolado.

La guinda añadida por el actual alcalde es la promesa de que ambas calles contarán con carril-bici, una novedad en Vigo. También anticipó que las dos tendrán sentido único; A Florida de salida de Vigo y Castrelos para acceder al centro. En cualquier caso, una y otra contarán con un carril exclusivo para el transporte público en sentido contrario, a fin de priorizar a los usuarios de Vitrasa.

Esta última cuestión ha provocado de inmediato el rechazo de la oposición popular. Corina Porro advirtió esta semana que los comerciantes están en contra y que cuentan con el apoyo del Partido Popular. Según la ex alcaldesa Corina Porro, la solución consistiría en que el carril exclusivo para el autobus estuviera abierto a todos los vehículos.

En el supuesto de que el gobierno municipal no logre una solución de consenso, la humanización de ambas avenidas entraría por el sendero de la crispación, algo que las reformas peatonalizadoras habían logrado evitar en los últimos años.

En un principio fueron polémicas (caso de O Calvario, donde estuvo años paralizada, o la más reciente de la plaza de la Independencia, donde los comerciantes trataron por todos los medios de que se mantuviera el tráfico rodado). En cualquier caso, una vez llevadas a cabo ambas humanización nadie ha vuelto a pedir que vuelvan los coches. Tampoco los comerciantes.