El 23 de septiembre es el día internacional contra la explotación sexual y el tráfico de mujeres, niñas y niños. Largas jornadas laborales, explotación infantil, salarios bajo el mínimo y problemas de salud continúan siendo denuncias que reivindican un trabajo digno. Jose Luis Vázquez trabaja en la tienda de comercio justo MunDos, en el 25 de la calle Progreso. Es miembro de una cooperativa
-¿Qué productos vende?
-Sobre todo café y cacao. Se garantiza una gran calidad porque proceden de pequeños cultivos que están bajo la atenta mirada de trabajadores a los que se les paga de forma digna. El coste final del producto es razonable porque eliminamos intermediarios.
-¿Cómo tratan de combatir la explotación laboral?
-Con el apoyo de asociaciones democráticas y cooperativas. Sólo así se asegura que los trabajadores sean pagados como les corresponde, ya que dichas asociaciones son las encargadas de la supervisión de que se cumplan las condiciones recogidas en los estatutos. Las multinacionales se aprovechan sin escrúpulos de los trabajadores de los países menos desarrollados mediante la externalización de la producción industrial. Esta explotación afecta a todos los productos: ropa, alimentos, juguetes...
-La mayoría de los juguetes son fabricados en China...
-Sí. Las condiciones allí son alarmantes porque el poder político impide el desarrollo de cualquier sindicato. Sólo se piensa en la rapidez y en abaratar costes.
-Hoy ponen en marcha una exposición dedicada a Camboya.
-Así es. Durará hasta el 15 de octubre y es una iniciativa de la ONG Afesip, que se dedica a impulsar la independencia económica y la reintegración social de víctimas de la explotación sexual. Nuestra tienda ofrecerá una exposición documental y fotográfica de la situación en Camboya. Lo más importante es que a los vietnamitas que sufren la prostitución se les enseñará a coser de forma que nosotros podamos vender su ropa y se logre poco a poco que ellos mismos puedan crear su propia cooperativa.
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