Las bandas resolvieron el problema con el gol

Víctor López

VIGO

17 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El Celta descargó ayer su ansiedad, la de un claro aspirante al ascenso, obteniendo su primera victoria de la temporada. Sigue sin hacer un fútbol que enamore, en Segunda es casi imposible, pero al menos los puntos empiezan a caer en su casillero.

El debut de Okkas

La primera aparición del chipriota era muy esperada. Había que ver si el conjunto vigués mejoraba sus números en ataque, paupérrimos en las tres primeras jornadas. El ex de Olympiakos es una referencia más clara que la de Manchev, que actúa más cómodo llegando desde atrás. Sin embargo, a los celestes se les nota carentes del último pase. Con Canobbio lesionado, Jorge Larena no logra enganchar en la mediapunta y muchas veces se nota que recibe el balón demasiado atrás. Por este motivo, hasta el momento no han aparecido los goles de los puntas natos de la plantilla.

Aportación de las alas

Ayer las llegadas con más peligro del equipo vigués procedieron de las bandas. La primera fue de Quincey y la segunda con el extraordinario gol de Antonio Núñez. Por la derecha Vara sí colabora en las llegadas al área rival, pero por la izquierda Agus no aporta nada ofensivamente por lo que el holandés se ve muy solo para desbordar. Otra de las grandes oportunidades, la que Núñez estrelló en el poste, también surgió con Diego Costa cayendo a la banda.

La presencia de Jonathan Vila

El porriñés jugó sus primeros minutos en este campeonato y lo hizo saliendo en el equipo titular. Fue una aparición casi testimonial, porque el rival se quedó sin un efectivo en el centro nada más empezar el partido. Tras la lesión de Roberto Souza el día anterior en el entrenamiento, le llegó la oportunidad al único canterano que estuvo ayer entre los convocados.

La vuelta de Vitolo

También reaparecía entre los titulares el canario Vitolo. A muchos les costó entender su suplencia ante el Éibar. Es uno de los jugadores de Primera División que este equipo no puede despreciar.

Con uno más 86 minutos

El Celta ganó pero le faltó ser más contundente en su superioridad ante un rival que da la sensación de que va a sufrir mucho para salvar la categoría. Desde el minuto cuatro del encuentro se vio con ventaja numérica, y eso le allanó el camino para lograr el primer triunfo. Las bandas con un jugador más debieron tener un aprovechamiento constante . Menos balones largos de los que se lanzaron desde atrás, y más control del partido en el centro del campo. Curiosamente, ante el Poli Ejido los celestes tuvieron menos remates a la portería contraria, pero de los que dispuso fueron más claros que en las anteriores ocasiones.

A seis puntos del ascenso

El valor del triunfo de ayer no se puede plasmar en el terreno clasificatorio. El Celta está, como la semana pasada, a 6 puntos de los puestos de ascenso a Primera. El aspecto anímico es el que puede verse reforzado con esta primera victoria del equipo vigués en esta campaña.