Borja Oubiña se marcha cedido al Birmingham en el cierre de mercado

La Voz

VIGO

Borja Oubiña ya está en Inglaterra. El canterano del Celta alcanzó en la mañana de ayer un acuerdo con el Birmingham de la Premier League y por la tarde viajó vía París hacia su nuevo punto de destino. El mediocentro llega al cuadro inglés en calidad de cedido por una temporada, pero con una opción de compra por valor de 11 millones de euros. El Celta recibe una cantidad importante de dinero como compensación por ceder al jugador, que a nivel personal consigue cuadriplicar su salario.

Oubiña estaba contento con el final de un culebrón que le tuvo en vilo todo el verano. Desde el final de la temporada pasada, una vez consumado el descenso del equipo a Segunda División, se sucedieron los nombres de los pretendientes pero el jugador tuvo que esperar hasta el último día para salir. Ayer desde París comentaba que «pienso que ha sido la mejor salida para mí y para el club». Borja había comentado en más de una ocasión su deseo de jugar en la Premier : «Es todo un reto, una nueva Liga, un nuevo país, otro idioma...».

Por ahora no se plantea su futuro más allá del 30 de junio del 2008. Llegado ese momento y en función de su rendimiento el Birmingham puede hacer efectiva la opción de compra o volver a Vigo, ya que el mediocentro todavía tiene contrato con el Celta hasta junio del 2010. Su primer paso en Birmingham será pasar el reconocimiento médico antes de la presentación. Hoy no podrá ayudar a su nuevo equipo que se enfrenta al Middlesbrough después de tomar oxígeno el pasado miércoles tras un irregular comienzo.

Borja también tuvo sobre la mesa una opción del Betis para seguir en la Liga española, pero de quedarse prefería apostar por un equipo puntero. En su momento tuvo al Villarreal, el Zaragoza y hasta el Real Madrid según su representante. Los dos primeros presentaron ofertas en firme que fueron rechazadas por la dirección del Celta según Lito Míguez. Más tarde aparecieron Manchester City y Benfica con una suculenta oferta que fue rechazada por los rectores celestes. Con los lisboetas inclusó llegó a darse por cerrado el acuerdo.

Al final, el penúltimo día del mercado estival un nuevo conjunto inglés llamó a su puerta y al final la operación pudo cristalizar. Para el Celta también supone un alivio, ya que contaba con cinco mediocentros en la primera plantilla.