La sustracción de material, maquinaria o vehículos y los ataques de vandalismo son los delitos más frecuentes
21 ago 2007 . Actualizado a las 19:38 h.La sensación de inseguridad existente en las grandes zonas industriales del área de Vigo se ha acrecentado a raíz del asesinato, la pasada semana, del joven vigilante tiroteado durante una ronda nocturna en Mos. Pero el temor a ataques y robos viene de atrás y está fundado en los actos de pillaje y vandalismo cometidos en empresas instaladas en O Porriño, Mos, Sárdoma o el Camiño do Caramuxo.
La Policía Nacional carece de cifras que puedan concretar el número de delitos cometidos en estas zonas industriales porque, según explica un portavoz policial, no existe un registro específico que diferencie el robo a empresas de cualquier otro tipo de robo, ni siquiera por el tipo de mercancía sustraída. Pero según el testimonio de empresarios y vigilantes de seguridad consultados, los intentos de delitos contra la propiedad son cada vez más frecuentes. La misma zona industrial donde falleció el joven de 22 años ha sido objetivo de cuatro asaltos recientes perpetrados por bandas profesionales. «No se encontraron a nadie cuando actuaron, pero levantaron las cajas fuertes y provocaron destrozos importantísimos en las naves», recuerda el gerente de la Asociación de Empresarios de Mos, Francisco Domínguez.
La falta de luz en algunas áreas, el aislamiento de las áreas urbanas y la inactividad durante fines de semana funcionan como alicientes para inducir el vandalismo, según explican los empresarios.
La presencia de vigilancia privada en la mayor parte de las grandes y medianas empresas ubicadas en las áreas industriales, y el crecimiento de la demanda de estos servicios no hace más que confirmar la sensación de inseguridad. Pedro Pérez, responsable de Seguridad Privada del sindicato CIG en Vigo conoce la situación y el tipo de incidentes que, con mayor frecuencia, se ven obligados a afrontar sus compañeros de profesión. Describe como más frecuentes los intentos de robo de material o maquinaria, o los ataques a las cajas fuertes en el caso de empresas que guardan dinero en metálico, además del destrozos, roturas de cristales y otros actos de vandalismo.
El temor de los empresarios les ha llevado a adoptar medidas adicionales como el sistema de rondas de vigilancia nocturna durante los fines de semana y festivos. Sin embargo el responsable sindical alerta del riesgo incluso físico que corre todo el personal auxiliar de seguridad que está ejerciendo labores de vigilancia, cuando no esa su función.