Vigo tiene patrona, no patrón

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

16 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Ni el Cristo ni San Roque, la Asunción. Un libro podría escribirse sobre lo despistados que andan la mayoría de los vigueses sobre el patronazgo de la ciudad. Si se hiciera una encuesta (se hacen de todo por qué no de esto), la mitad defenderían que es el Cristo de la Victoria, en tanto la otra mitad aseguraría que es San Roque.

Pues ni uno ni otro, porque Vigo no tiene patrón. Tiene patrona. El título lo ostenta la Virgen de la Asunción que, cada 15 de agosto, abandona durante un rato el altar que ocupa en la iglesia que lleva su nombre, Santa María, para recorrer en procesión las calles anexas al templo. Bueno, cada 15 de agosto menos ayer. La lluvia que tanto nos visita este verano tuvo la culpa.

Se me ocurre que habría una manera de acabar de una vez por todas con las dudas patroniles, y reconocerle a la Asunción lo que es de la Asunción. El Concello podría ponerse manos a la obra y organizar en torno al 15 agosto una Semana Grande de fiestas como Dios manda. De toda y para toda la ciudad, no de tal o cual barrio. También esta es una cuestión (y no tan menor como pudiera parecer) en la que nos llevan años luz de ventaja en el resto de España. Pero Vigo is diferent.

Música clásica al aire libre. Con permiso de la lluvia. Pero también esa eventualidad ha previsto el Concello de Baiona, que ha organizado una serie de conciertos nocturnos gratuitos. El programa lo cierra esta noche la soprano Begoña Estévez Salgueiro, que ofrecerá un recital lírico acompañada por la pianista Rasa Jakutyte. La cita es las 23 horas en la plaza do Concello. También estará preparado el escenario del Auditorio municipal por si el tiempo no acompañara.

Fue precisamente en Baiona, en este caso en su casa de Baiña, donde tuve oportunidad de escuchar por vez primera a Begoña Estévez. Dicen los entendidos que su carrera no ha hecho más que empezar. Vaticinan igualmente que no tardará mucho en ver cumplido su sueño de protagonizar La Traviata, su ópera fetiche. Ni que decir tiene que esta noche interpretará un pasaje de la obra de Verdi, Addio del passato.

Juntos y revueltos. Es la tónica general entre los jóvenes inmigrantes, principalmente sudamericanos, que suelen reunirse en las canchas de Areal. Ayer volvieron a demostrar que los enfrentamientos que más les gustan son los deportivos. A tenor de las banderas desplegadas, los equipos que se batían el cobre en el campo (de cemento) eran los de Paraguay y Bolivia. Al final, al margen del resultado, empate de buen ambiente.

Pericia leñadora. Hace ya 14 años que la Comunidad de Montes de Moaña retomó una antigua tradición, el concurso de leñadores. Con el fin de contar con el mayor número posible tanto de concursantes como de público, lo que hicieron fue cambiar la fecha de celebración. La pasaron de San Isidro al 15 de agosto. Por aquello de las vacaciones.

Lo mejor son los premios que les aguardan a los ganadores. Carnero para el primer clasificado, cordero para el segundo y dos gallos para el tercero. Al final se los llevaron José Fervenza, que cortó su tronco en menos de cinco minutos; Damián Gayo, que lo hizo en poco más de nueve, y Pablo Fervenza, en 22.

Hubo también sesión de tronzado, especialidad en la que demostraron sus habilidades las parejas integradas por Suso García y Pepe Casqueiro, Roberto Otero (el veterano de la prueba con 80 años) y José Fervenza, y Víctor Sotelo y José Ogando. En este caso los premiados se llevaron dos conejos per cápita. Una granja podrían formar entre todos. O una cuchipanda de campeonato. Creo que al final optaron por esta segunda posibilidad. Normal.