baiona | La comarca de O Val Miñor registra desde el pasado fin de semana un tráfico muy intenso en los accesos a las playas y al centro urbano de Baiona.
Ayer fue un día especialmente conflictivo, puesto que coincidió con la celebración del tradicional mercadillo de los lunes de Sabarís y, al no hacer día de playa por la mañana, muchos veraneantes optaron por coger el coche para salir fuera del municipio.
Las retenciones en la rotonda de entrada a Baiona hicieron que centenares de conductores tuvieran que armarse de paciencia y esperar más de una hora para poder llegar hasta el centro, donde encontrar una plaza de aparcamiento gratuita también se convirtió en toda una aventura.
Durante los últimos días también se han registrado largas colas desde la salida de la autopista en Gondomar y hasta la rotonda de A Ramallosa. Las retenciones en este tramo podrían disminuirse si algún día llegan a construirse los largamente prometidos enlaces de la autopista de O Val Miñor. Mientras no se realice la circunvalación, el puente de A Ramallosa seguirá siendo la única alternativa para llegar a Baiona que tienen los automovilistas de Nigrán o de Gondomar, y viceversa.
Gestiones
La delegada provincial de Política Territorial, Isabel Domínguez Quintas, afirma que el actual gobierno de la Xunta trabaja en lograr hacer realidad este proyecto y reconoció que la intercomunicación de la comarca fue una oportunidad perdida del anterior gobierno de la Xunta, que aprobó y ejecutó un diseño del vial que no satisfacía íntegramente las necesidades de los vecinos.
Años después, justo el día de reflexión de las anteriores elecciones autonómicas, el candidato a la presidencia del PP, Alberto Núñez Feijoo, firmó un convenio con los alcaldes para llevar a cabo la obra, sin contar siquiera con un anteproyecto aprobado y en unas condiciones económicas insostenibles.