vigo | Los ediles nigranenses se están apretando el cinturón porque cada día salen a la luz más y más facturas. El alcalde socialista de Nigrán, Efrén Juanes, y el teniente alcalde nacionalista, David Giráldez, denunciaron ayer la «caótica» y «crítica» situación económica que padece el Concello debido a los impagos del anterior mandato. Aseguran que la deuda municipal roza en estos momentos los 12 millones de euros.
Juanes explicó que el actual equipo de gobierno ha heredado una doble deuda. Por una parte, deberá abonar 5.650.000 euros, aproximadamente, por facturas a proveedores del Ayuntamiento, de los cuales 400.000 corresponden a facturas de ejercicios anteriores todavía sin contabilizar. Por otro lado, tendrá que afrontar el pago de algo más de 6,1 millones de euros a varias entidades bancarias para cubrir los préstamos de la anterior corporación.
Socialistas y nacionalistas entienden que el gobierno del Partido Popular que encabezó aAlfredo Rodríguez asumió una deuda inicial de 2 millones de euros y lo que hizho fue dispararla.
La actual coalición tampoco dispone del presupuesto del 2007, sino que trabaja con unas cuentas prorrogadas del año anterior que ni siquiera se corresponden con los ingresos y gastos previstos. «El PP abandonó sus funciones y siguió gastando como si la previsión de gastos e ingresos se cumpliese, pero la verdad es que hasta Fenosa nos amenaza con el corte del suministro si no establecemos un plan de pagos satisfactorio», explicó el alcalde.
El déficit en las arcas del Concello obligará a la corporación actual a llevar a cabo una modificación presupuestaria a finales de septiembre para encajar gastos. Aseguran que esto les dejará sin posiblidad de hacer inversiones y les sumirá en una situación económica de subsistencia. «El diagnóstico está hecho y la terapia es el recorte en los gastos y una buena gestión con las administraciones públicas. Nigrán tiene mucho potencial para salir de esta situación aunque le lleve años», sentenció Efrén Juanes.
Administración
En la rueda de prensa que tuvo lugar ayer también se analizó de forma pormenorizada la situación funcional del Ayuntamiento. Nada más acceder al poder, el PSOE dice que se encontró con una Administración pésima, con los departamentos descoordinados y desmotivados, además de que se desconocía el número exacto de trabajadores municipales.
El actual gobierno tampoco encontró ninguna memoria que justificase el criterio de contratación que siguió el anterior gobierno, y tardó varios días en determinar la cifra exacta de empleados. «Se trataba de una administración contratada por fidelidades políticas», dijo el regidor.