En busca del objeto perdido

Xulio Vázquez VIGO

VIGO

Reportaje | Cosas que olvidamos Llaves y paraguas son las pertenencias que más extravían los vigueses. Hasta seis meses se guardan en un almacén de la policía local en Balaídos por si alguien las reclama; después se incineran

24 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Hay quien pierde un avión, un tren o un autobús por el simple hecho de llegar tarde. Pero hay quienes pierden la cartera, las llaves o el reloj por irse demasiado de prisa. Un bar, una tienda, un taxi o un bus urbano son los lugares más comunes para que alguien se despiste y olvide pertenencias. Son tantos los que pierden tantas cosas que la Policía Local de Vigo cuenta con una especie de almacén en la puerta 16 de la grada de Río Bajo, en el estadio de Balaídos, para tener allí a disposición del público todos los objetos que han ido recuperando. En una amplia sala están dispuestas cuatro largas estanterías de unos dos metros de altura y cinco repisas cada una y, practicamente, repletas de cosas extraviadas. Es como un gran bazar. Hay de todo como en botica, pero llaves y paraguas se llevan la palma en cuanto a cantidad. La lista puede ser tan grande como objetos que utilizamos cotidianamente nos podamos imaginar. Con los bolsos de mujer se puede abrir una pequeña tienda. La «colección» de cascos de motoristas sería suficiente para cubrir las necesidades de Pedrosa o Rossi en las pruebas de motociclismo para todo un año. Una gran paradoja, porque a más de uno se le ve pilotar una motocicleta por la calle sin llevar ninguna protección. ¿Cómo es posible que alguien pueda perder unos extintores? Pues sucede y hay más de uno. Es tal el número de objetos que se van acumulando en esa dependecia que, a los seis meses, si no les aparece el dueño, se llevan directamente a incinerar.