Sard crea la «mujer mosca» para reflexionar sobre la indecisión

VIGO

Espacios artísticos | Galería María Prego La artista mallorquina muestra por primera vez en Vigo una serie de cuadros realizados mediante una técnica basada en la perforación de soportes blancos

21 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?a mallorquina Amparo Sard «pinta» con una aguja mediante perforaciones en un soporte blanco. «Los colores fueron perdiendo contraste, el abstracto era cada vez más figurativo... en definitiva, lo único que no cambiaba su textura eran los agujeros», dijo en cierta ocasión para justificar su técnica. Desde esta tarde, la serie La mujer mosca , de Amparo Sard, se podrá ver en la Galería María Prego (Luis Taboada, 21-2º Izq.) hasta el 27 de julio. En esta serie, Amparo Sard realiza una reflexión sobre la duda y la angustia que la toma de decisiones cotidianas provoca en el ser humano. A través de un trabajo sutil y sugerente, la artista aúna vídeo y obra sobre papel bajo un único hilo conductor: la indecisión. En los papeles representa personajes en un momento de indecisión eterno alejado del estatismo del dibujo. En los vídeos trabaja sobre la indecisión constante a través del loop (bucle). Serenidad e inquietud Lo bello y lo siniestro se dan cita en esta serie con la misma intensidad. Serenidad e inquietud son las sensaciones que consigue la artista a través del uso de papeles blancos, despojados de color, en los que aparecen figuras de cuidadas vestiduras, suspendidas, en actitudes aparentemente serenas en las que percibimos su inquietud e intuimos los daños sufridos por la toma de decisiones tardías o incorrectas. «Detrás de todo ello queda evidenciada la estrecha relación entre la belleza y el dolor, lo mucho de siniestro que hay en las acciones cotidianas», dicen los expertos. Como elemento de unión de toda la serie, una mosca que recorre objetos y espacios cotidianos, así como lugares oníricos a modo de superego de la condición humana. Otro elemento común es el agua que actúa como signo del paso del tiempo, acentuando la angustia provocada por la toma de decisiones. La joven artista se despoja de los prejuicios técnicos, creando su propio lenguaje y ampliando su vocabulario artístico a través de las perforaciones.