VETERINARIO
21 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.De los millones de perros y gatos que se matan cada año en el mundo, sólo un insignificante porcentaje se benefician de la eutanasia. Los animales deben y pueden tener el mismo derecho que el ser humano a morir dignamente. Este pensamiento ya lo defendió Su Santidad Pío XII en 1957. Juan Pedro Sanz Velao se hizo veterinario, porque le gustan los animales y se ha especializado en esas dos mascotas, a las que atiende en su clínica del número 24 de la calle Zaragoza. En doce años de trabajo, ya le llevaron a sacrificar a más de uno y le han dado las gracias por ello. «La eutanasia a los perros es similar al método que se aplica con la pena de muerte en Estados Unidos. Se supone que es el menos doloroso», afirma. -Su cuidado se ha multiplicado por diez. Tal vez en la periferia aún siguen viéndolos de otra manera, aunque los quieran igual. -¿Se puede hablar de trato familiar? -Sí, ahora, acuden más al veterinario y se preocupan hasta por su comida diaria. -¿Más trabajo con perros o con gatos? -El gato. Su manejo es más complicado. -¿Suele hacer operaciones? -Sí: castraciones, tumores de mama y temas dentales. En oftalmología y trauma, algunas, sí; otras se remiten a centros especializados. -¿Trasplantes? -No. Sólo se han hecho con fines experimentales, pero hoy no tiene sentido. -¿Enfermedades más comunes? -Los parásitos, indigestiones, roturas y cardiopatías, entre las más comunes. -¿Y la comida? -Casera o piensos, pero equilibrada.