La dinastía de los Alonso posibilitó la creación de la Fundación que atrajo a España a los somascos y que, durante 50 años han formado a miles de guardeses
19 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El colegio de los Padres Somascos celebra sus cincuenta años de vida. Una efeméride importante ya de por sí, no sólo para la congregación sino para los miles de vecinos que pasaron por sus aulas, entre ellas, gran cantidad de las personas que hoy forman parte del tejido empresarial de la comarca. Pero la fecha da pie también a recuperar parte de la memoria histórica más reciente de este municipio, porque detrás del asentamiento de la institución están los principales nombres de una de las dinastías más destacadas de la provincia, la de los Alonso. Uno de esos hombres que iniciaron su formación de la mano de los Somascos fue el historiador Joaquín Miguel Villa. Veinticinco años después sigue en el colegio, ahora como profesor, por lo que fue y es testigo de excepción de esta trayectoria. Un experto además en lo que pasó antes de, o sea, del proceso emigratorio a América que, finalmente fue también el punto de origen del proyecto que después asumieron los Somascos. Esta institución, señala Villa, «es el resultado de un fenómeno histórico local». Tras él está la saga de los Alonso y la gran riqueza amasada en Puerto Rico. Antonio, Bernardo y Joaquín. Éste último llegó a ser el tercer hombre más rico de la provincia de Pontevedra, después de los Marqueses de Santa Cruz y Valladares y, además propietario del monasterio de Oia. Los tres fueron personas muy influyentes que ocuparon altos cargos políticos y atesoraban grandes fortunas pero que fallecieron sin dejar herederos. Herederos Su sobrina se hizo finalmente con ese legado y, tres años antes de morir, sobre 1956, constituyó la Fundación Alonso para la orden religiosa que quisiera asentarse en A Guarda para dar clase a niños. Fueron los Somascos los que aceptaron la invitación, convirtiendo así a la villa en la primera localidad de llegada de la orden somasca a España. Miguel Villa, estudioso incansable, investiga también el porqué de la elección. La historia continúa o empieza ese verano de 1957, cuando la congregación fundada en Somasca, deja Italia y se asienta en A Guarda. Ese curso, el colegio comienza su andadura, con el Padre Orestes Caimotto al frente y un maestro laico entre su claustro, el profesor Coedo. La casualidad y el destino hicieron que justo cuando el centro iniciaba su actividad, el colegio de los Jesuitas, en A Pasaxe, cerrara sus puertas. Por ello era el único colegio que ofrecía estudios medios a los jóvenes que no podían desplazarse a otros centros educativos de Tui o Vigo. En la actualidad, el colegio mantiene una matrícula de cerca de 325 alumnos, entre guardería, Primaria y ESO, algunos hijos o nietos de aquellos primeros escolares que accedieron a sus primeras aulas. Comisión Ahora llegó el momento de la celebración y del reencuentro. Por ello, se ha constituido una comisión de trabajo encargada de planificar todas las actividades conmemorativas que se sucederán el próximo curso. El director del centro, el Padre Ángel Luis Airas forma parte de este equipo, en el que hay representantes de los veteranos, como José María Salcidos o Miguel Ángel Sousa, de los padres y de los tres niveles educativos.