Indignación sindical por la retirada de la decoración del Primero de Mayo

VIGO

Las centrales afirman que pidieron permiso municipal hace 15 días, como todos los años UGT y CC.OO. censuran la decisión «antidemocrática» del Concello y lo acusan de actuar «a mala fe»

28 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La arteria que atraviesa el centro de Vigo, desde Vía Norte hasta Colón, amaneció ayer con la decoración conmemorativa del Primero de Mayo destrozada, enroscada por las farolas o directamente por el suelo. Los centenares de banderitas que colgaban de extremo a extremo de las calles habían sido colocadas horas antes por UGT y CC.OO. para adornar el recorrido de la manifestación convocada de forma conjunta por las centrales. Según denunciaron ambos sindicatos, la «desfeita» tuvo lugar durante la noche de ayer, y «fue ejecutada previa orden municipal, por los bomberos y la policía local», aseguraron. Fuentes de la policía confirmaron que los bomberos cortaron los panfletos «porque estaban demasiado bajos». Pero esta actuación ha provocado un fuerte malestar en los sindicatos. Xosé Cameselle, secretario comarcal de CC.OO. y Santos Héctor, su homólogo de UGT, manifestaron su indignación ante una actitud que calificaron de «antidemocrática». Aseguran que el Concello tenía conocimiento de su intención de decorar las calles y que nadie les denegó autorización para hacerlo. «La solicitud se presentó hace 15 días y nadie se ha puesto en contacto con nosotros para avisarnos. Está hecho a mala fe», afirmó Héctor. Culpa de las farolas Según Cameselle, el Concello mandó a las patrullas retirar la decoración porque estaba sujeta en las farolas y no en las paredes, como otros años. Los sindicatos consideran que la decisión partió de la alcaldía ya que, según explicaron «pese a haber intervenido bomberos y la policía local, el concejal de Seguridad, Antonio Coello, nos dijo que no sabía nada», afirmó Cameselle. Tanto Cameselle como Santos se mostraron especialmente dolidos por la manera, un tanto «despectiva» de actuar del Concello. «Cortaron las cuerdas que sujetan las banderitas y las dejaron mal colgando o tiradas... cualquiera puede tropezar y caer», afirmó Santos.