El Casco Vello, a la expectativa

VIGO

FOTOS: JOSÉ M. GONZÁLEZ

Chequeo a los barrios | La zona antigua LA OPINIÓN DEL VECINO LO MEJOR LO PEOR La aprobación esta semana del plan especial abre la puerta a la esperanza de un barrio acostumbrado a esperar, pero, también abre la puerta a la sorpresa

17 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

UNA TERRAZA RECONVERTIDA EN PARQUE. La terraza del pabellón de O Berbés se ha transformado para instalar un parque infantil O BERBÉS APUNTALADO. Vecinos y turistas descansan en los bares de O Berbés bajo edificios apuntalados y en estado de ruina Es por lo primero que preguntan los turistas al llegar a la ciudad y lo último en mejorar su imagen. Su abandono a lo largo de los años hace que en la actualidad el Casco Vello se caiga a pedazos. «El edificio que no se derrumba, arde», comenta el presidente de la asociación de vecinos Henrique Macías. De hecho, los puestos de la fiesta de la Reconquista se han limitado a ciertos viales para salvaguardar la integridad de los visitantes. El visto bueno esta misma semana al Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) vuelve a despertar expectativas entre el vecindario. Por el camino se han quedado decenas de negocios y muchas ilusiones de aquellos que invirtieron en su día sin sospechar que el proceso de tramitación duraría siete años. «El abandono del barrio está simbolizado en la plaza de O Berbés, con edificios apuntalados y un estanque con más restos de botellón que agua», apunta Henrique Macías. Es fácil de comprobar. La inversión más fuerte del Concello en el Casco Vello es la dedicada al futuro auditorio de Casa Mar, al que destina casi veinte millones de euros, incluidos equipamientos, compra de terrenos y pago a los trabajadores. La cifra se completa con la aportación de la Xunta. Al margen de la anterior, las mayores cifras municipales han ido a parar a la reforma de la terraza del polideportivo de O Berbés, en la que se gastó más de medio millón de euros. Casi otro tanto se lo lleva la humanización de la plaza Chao. A otra reforma, la de la calle de las ostras, fueron a parar 92.000 euros, que se completará con 358.672 para obras en el entorno. En total, la administración local ha invertido o está invirtiendo en esta legislatura algo más de dos millones de euros en obras del Casco Vello. En cartera el gobierno municipal del PP tiene la humanización de Fermín Penzol, Ballesta, Gamboa y Joaquín Yáñez, a los que destinaría 700.000 euros si renueva la alcaldía. Para los vecinos aún no son suficientes las inversiones, máxime cuando se trata de una zona sumida en el abandono. Tampoco están muy de acuerdo con el proyecto desarrollado en la calle de las ostras por el impacto visual que supone. Los empresarios, sobre todo de hostelería, tienen puestas todas sus esperanzas en el plan especial y esperan que su aprobación consiga de una vez por todas la rehabilitación al ritmo que se merece el barrio después de tantos años de demora. Hasta ahora se han podido hacer pequeñas reformas en las viviendas a través de la oficina municipal de rehabilitación. La creación de un consorcio, en la actualidad integrado por la Consellería de Vivenda (un 90%) y el Concello (el 10% restante) permitirá recuperar unas doscientas edificaciones del Casco Vello. En principio, ya se han conseguido veintiocho inmuebles, que podrán disponer de licencia de inmediato al estar aprobado el Pepri.