En directo | Los centros cívicos resuelven de todo Cuatro mujeres, que se encuentran al frente de otros tantos centros cívicos, sacan las castañas del fuego a los vigueses por un módico sueldo de poco más de setecientos euros al mes
24 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Si quiere solicitar un viaje del Inserso, desahogarse tras la separación, elaborar un curriculo, interpretar cartas de la administración, trasladar una queja o sugerencia al Concello, informarse sobre ofertas de empleo, solicitar los papeles para el empadronamiento, enviar un correo electrónico y un sinfín de servicios más no tiene más que dirigirse a uno de los cuatro centros cívicos municipales existentes en la ciudad. Los locales se han convertido en auténticas gestorías públicas que sacan las castañas del fuego a los vigueses. Las cuatro mujeres que están al frente de las sedes del Casco Vello, Coruxo, Teis y Saiáns tramitan de forma gratuita todo tipo de asuntos y ofrecen ayuda de lo más variada. Y todo por un módico sueldo que apenas supera los setecientos euros correspondiente a una jornada de siete horas diarias. Ni siquiera les permite entrar en el precario club de los mileuristas. Encender las luces El contrato de conserje y atención al público les obliga, como mucho, a encender las luces y arreglar enchufes, pero no les da derecho a enviar estadísticas ni informes, una de las muchas tareas de estas auténticas alcaldesas de barrio. Algunos ciudadanos ya no pueden prescindir de sus servicios. Se da la circunstancia de una vecina que acudió a uno de los centros para que le imprimieran un letrero que dijera: poner la dentadura. El objetivo era llevarlo a la residencia asistida del Meixoeiro. Con él quería evitar que las auxiliares de enfermería de ese centro se olvidaran de colocar los dientes a un familiar a la hora de comer, como estaba sucediendo. En muchas ocasiones los ciudadanos sólo quieren ser escuchados y exponer sus problemas domésticos, algo en apariencia muy sencillo y que, sin embargo, no está al alcance de cualquiera.