El superávit municipal benefició al funcionariado

VIGO

02 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

La portada de La Voz de Galicia del día 3 de marzo de 1967 daba cuenta del fallecimiento de Azorín. José Martínez Ruiz tenía 93 años y la noticia no pasaba desapercibida para los círculos culturales de la ciudad de Vigo. El archivero municipal y profesor José Posada Curros afirmaba que la ciudad tendría que rendirle homenaje al autor de Castilla . Igual de luctuosa es otra de las noticias que la edición viguesa de La Voz recogía en aquella jornada. Se trata de la muerte de un hombre de 73 años, tras ser arrollado por un tren en la vía férrea que une las localidades de Redondela y Vigo. El hombre murió en el barrio de Teis, en ese corredor que ahora se pretende suprimir, y que desde hace años parte en dos al popular barrio vigués. Hace unos días, dábamos cuenta, en esta misma sección, del superávit que registraba el presupuesto municipal en el año 1966. En el periódico del 3 de marzo ya se daba cuenta del destino de los 76 millones de pesetas sobrantes. El colector del río Lagares y el inicio del proyecto de abastecimiento de aguas desde el río Oitavén son los principales objetivos estructurales buscados por el gobierno de Portanet. Pero, si alguien se benefició de aquel sobrante fueron los funcionarios municipales. Por acuerdo plenario, se concedió al personal funcionario una retribución adicional del 50% del sueldo base y una asignación complementaria con un mínimo incremento de 1.250 pesetas mensuales. Un pastón. Además, los policías encargados de vigilar el tráfico recibirían una gratificación especial de 500 pesetas mensuales, mientras que los agentes asignados a la sección de motocicletas cobrarían 1.000 pesetas más cada mes. Así, para muchos Rafael Portanet fue el mejor alcalde que tuvo la ciudad, aunque otros no opinen los mismo. Pero es que entonces, el Concello de Vigo tenía fuentes de ingreso que ya han desaparecido en la actualidad. Es el caso de la madera de los montes del municipio. Durante el franquismo, los montes no eran propiedad comunal sino municipal. El periódico del día 3 de marzo de 1967 anunciaba la venta de varios lotes de madera pertenecientes a los montes de Cotogrande, Gorxal, Loureiro y Monte do Coto.