Crónica | Obra polémica La cobertura con cristal y velas de la calle Pescadería no ha resultado eficaz contra la lluvia y los clientes y las vendedoras del popular molusco miran al cielo para evitar empaparse
27 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.«Mucho diseño, pero poco práctico», sentencia Ermitas Bouzón desde su puesto de venta de ostras en la calle Pescadería. Ella y su compañera María del Carmen Rodríguez miraban ayer al cielo cruzando los dedos por si empezaba a jarrear. La nueva cubierta de la calle de las ostras no satisface a los usuarios. Ni los establecimientos hosteleros, ni las mujeres que despachan el molusco en sus mesas de piedra, están contentas. Estéticamente la calle no ha quedado mal. Unas velas blancas de plástico la cubren junto a unas marquesinas de cristal. Como el conjunto es nuevo y la alcaldesa se lo enseñó a su homólogo de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, la techumbre está relativamente limpia. Sólo ha aparecido alguna pequeña pintada, en uno de los postes, y las gaviotas, por ahora, no se han cebado con la pureza inmaculada de la techumbre, aunque alguna ya he hecho blanco. ¿Una docenita? Pero el problema es que «la marquesina está muy alta y es un poco abierta. Por eso la parte del principio de la calle -la esquina de la marisquería Bahía y del restaurante La Marina- está demasiado a merced de los vientos». Con este panorama, María del Carmen Rodríguez, otra de las expendedoras de moluscos, se afanaba por captar clientes: «¿una docenita de ostras?. Pero a golpe de martes, y de final de mes, los bolsillos circulaban sin el alegre tintineo de otras fechas, así que Ermitas y María del Carmen tenían que seguir mirando al cielo. «Cuando llueve nos mojamos más que antes». El agua también se cuela por las rendijas pegadas a las paredes así que el gasto de 300.000 euros en la reforma de la calle no ha sido muy protector frente a las precipitaciones. Además, la calle se encharca porque no han colocado los suficiente sumideros. La parte positiva, aparte de la estética, es que ahora los establecimientos comerciales cuentan con buenas canalizaciones de cable y de otros servicios de los que carecían antes. Las obras se adjudicaron el pasado 29 de mayo y se desarrollaron desde septiembre hasta el pasado mes de enero.