El Sergas desvía enfermos a clínicas privadas para desatascar urgencias

Alberto Magro VIGO

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

Sanidade recurre a Fátima y Cruz Roja cuando se queda sin camas en sus hospitales El Meixoeiro estrenará en unos días una sala de refuerzo que liberará espacio para emergencias. El complejo vigués ha incorporado al servicio un médico, dos enfermeras y tres auxiliares

08 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Los hospitales vigueses no dan para más. Y en urgencias es donde más se nota: cada vez que repunta el número de pacientes, ya sea por un brote de gripe o por las enfermedades respiratorias que acompañan a una ola de frío, los servicios de emergencias de los hospitales Xeral y Meixoeiro sufren, se saturan y obligan a los pacientes a esperas de entre cinco y veinte horas. El último episodio se desarrolló durante los dos últimos días, por un motivo que es tan recurrente como los propios colapsos: la falta de camas. Como no hay sitio para alojar a los enfermos que entran por urgencias, las esperas se alargan, las camillas pueblan los pasillos y los usuarios copan las consultas de atención sin salir de ellas. Ante esta situación extrema, los gestores de los hospitales se están viendo obligados a mandar a algunos pacientes a centros sanitarios privados para que sean hospitalizados allí. Lo confirman fuentes del propio Servizo Galego de Saúde (Sergas), donde matizan que «primero se ocupan todas las camas disponibles en los hospitales públicos (incluido el Nicolás Peña) y cuando ya no hay sitio para más se hospitalizan enfermos en clínicas como Fátima o Cruz Roja». «Lo que hacemos es movilizar todos los recursos, los públicos y los privados, para garantizar la asistencia», añaden. De este modo, en urgencias pueden agilizar un poco la atención de nuevos pacientes. Aunque ni siquiera estos traslados desatascan los servicios de emergencias. Prueba de ello es lo ocurrido en los dos últimos días en el Meixoeiro, donde numerosos enfermos hicieron noche en la sala de espera antes de ser atendidos por la mañana, conforme se iban dando altas. Problemas por la noche Lo denunciaba Comisiones Obreras y lo ratificaban más tarde en el Sergas: «Los problemas nos empiezan por la noche y por el día se van solucionando», argumentan desde la Consellería de Sanidade, mientras en CC.OO. detallaban que había «veinte enfermos en camillas en los pasillos pendientes de ingreso hospitalario». Para paliar el déficit de camas que atasca las urgencias del Meixoeiro, en Sanidade ultiman el estreno de una nueva zona de asistencia. La describen como una unidad de apoyo en la que podrán tener acomodo los pacientes que estén a punto de ser dados de alta, de modo que en el tiempo que transcurra hasta su salida del hospital dejen libres para otros enfermos los boxes de atención. Esta ampliación se pondrá en marcha en los próximos días. En la Consellería de Sanidade explican además que esta misma semana se incorporó un médico al turno de tarde de urgencias del Meixoeiro. El doctor se une así a las dos enfermeras y tres auxiliares que reforzaron el servicio de emergencias a principios de año, según informan en el Sergas.