El objetivo es mejorar el saneamiento y reducir las inundaciones Los técnicos municipales habían señalado esta deficiencia en un informe previo
05 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La separación completa de la red de aguas pluviales y fecales sería una garantía para el correcto funcionamiento de la nueva depuradora, y también habría facilitado la tarea de la actual pese a sus reconocidas deficiencias. No obstante, el conselleiro de Medio Ambiente anunció ayer que se adoptarán medidas para que la futura planta pueda llevar a cabo su actividad en momentos de lluvias intensas. Meses atrás, los técnicos municipales alertaron de que el informe inicial enviado a Bruselas no tenía en cuenta que con lluvias intensas los aliviaderos vierten directamente al mar Según explicó Manuel Vázquez, el proyecto incluirá la construcción de nuevos tanques de tormenta, con capacidad suficiente para almacenar el agua de lluvia. Este sistema ya lo puso en práctica el anterior gobierno de la Xunta cuando se comprobó que la depuradora era incapaz de tratar el caudal que le llegaba en estos casos. Para mejorar la situación se diseñaron una treintena de tanques de tormenta, aunque el deficiente dimensionamiento de la instalación no permite en ningún supuesto tratar todas las aguas residuales. Vázquez evitó ayer dar detalles al respecto ya que su número y capacidad dependerán exclusivamente de criterios técnicos. En cualquier caso, el Concello tiene claro que la separación de pluviales y fecales es una necesidad; por este motivo, en algunos de los proyectos anunciados recientemente se ha previsto esta separación, caso del previsto en la zona anexa a Balaídos.