Un carril del vial continúa cortado mes y medio después de las lluvias El Ministerio no ha concretado los plazos de finalización de los trabajos, denuncian los vecinos afectados
03 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.SEIS SEMANAS DESPUÉS. El Ministerio ya está reparando los desprendimientos en un tramo del vial a su paso por Matamá que presenta un desnivel del 7% y que representa un riesgo para los conductores GRIETAS EN VIVIENDAS. Flora González reclama el doble de dinero del que le ofrece la Administración por los desperfectos en su hogar VIAL SIN PASO. Una carretera de acceso a fincas de particulares ha quedado en muy mal estado tras las obras y sigue cerrada al tráfico El Ministerio de Fomento ha comenzado las obras para reparar los desprendimientos que las fuertes lluvias de diciembre habían ocasionado en el segundo cinturón de Vigo, a la altura de Matamá. Los trabajos empezaron, según los vecinos, el lunes 22 de enero y se están centrando en el asentamiento de los terrenos, alguno de ellos con evidentes síntomas de erosión. Rogelio Barros, presidente de la asociación de afectados por el segundo cinturón, afirma que el departamento que dirige Magdalena Álvarez no ha concretado los plazos para la finalización de las obras. Tampoco se hace mención a los importes correspondientes por las expropiaciones realizadas y que afectan actualmente a cerca de 700 vecinos, de los cerca de dos mil que había cuando se inició la construcción del vial. Guillermo González comenta que «sólo han cobrado el diez por ciento correspondiente al acta de ocupación y los que alcanzaron un acuerdo con el Ministerio». Y añade que «el resto van cobrando en tandas de 40 o 50 personas cuando Fomento fija una fecha de pago». Algunos vecinos exigen a Fomento compensaciones económicas por las detonaciones realizadas durante la construcción de la infraestructura y que causaron múltiples grietas en sus viviendas. Es el caso de Flora González. Según ella, técnicos de la empresa que realizó los trabajos «tasaron los daños en 3.000 euros, una cantidad inferior a la que me peritó un profesional independiente, que valoró los desperfectos en 7.000 euros». Al no alcanzar un acuerdo «decidí poner el caso en manos de los abogados». Otro damnificado por el retraso en el inicio de las obras es el carril cortado al tráfico desde hace seis semanas. Los derrumbes se produjeron en una zona sensible al tráfico rodado ya que el vial experimenta en este tramo un desnivel del 7% y que, según los vecinos, puede provocar accidentes por la gran cantidad de camiones que utilizan la VG-20 para llevar sus mercancías. También continúa cortado un vial de servicio que utilizan los vecinos para acceder a sus fincas. La otra carretera de acceso se encuentra en deficiente estado de uso.