De la rama central de los Colón

La Voz

VIGO

M. MORALEJO

La Mirilla

01 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Aprovechando el escaparate promocional de Fitur, Jesús Vázquez Almuiña y Alfonso Mandado, su concejal de Cultura, se plantaron ayer en Madrid cargados con todos los bártulos promocionales de la Arribada. Y con un invitado no sólo de lujo, sino pintiparado para la ocasión, el duque de Veragua. Que, dicho sea de paso, no estaba allí en su calidad de noble, sino de descendiente del comandante que capitaneaba aquella expedición que tanto entusiamó a la Reina Isabel. De hecho, además de ADN, comparte nombre con el famoso naviero. Sí, claro, Cristobal Colón. Ni que decir tiene que 500 años después de la muerte de Colón, las ramas de su árbol genealógico son incontables, pero en el caso de Colón de Calvajal está documentado que pertenece a la rama principal que, a día de hoy, va por la generación número 20. Por esas casualidades de la vida, Alfonso Mandado y el duque de Veragua se conocieron hace unos meses. Ni que decir tiene que el edil baionés le contó lo mucho y de antiguo que celebra la villa la noticia que un día trajo Pinzón y, de paso, que el Concello estaría encantando de recibirle como invitado. Colón accedió gustoso. De hecho, ya estuvo el pasado verano para ofrecer una conferencia sobre los viajes marítimos del siglo XV. Ahora le han pedido que asista a la Arribada (próximos 3 y 4 de marzo) y, si las agendas cuadran, aquí estará porque, según dijo, la fiesta «es un modelo y un ejemplo de recuperación de lo mejor de nuestra cultura». Pues eso. De la saga de las Blanco Sin pretenderlo, hoy está quedando una sección muy familiar. En este caso la cosa va de arte. Docenas de amigos arroparon el miércoles a Galia Blanco a propósito de la inauguración de Popstales. Pintora por amor al arte desde niña, la muestra es, en palabras de Antón Castro «un retrato dislocado de su día a día particular», en la que, visto lo visto, siente una especial querencia por vacas y coches. Además de su orgullosa madre, Uxía Blanco, asistieron a la inauguración Lola Galovart, Abel Caballero (que se fue enseguida porque le aguardaba una de esas reuniones políticas propias de precampañas), Ventura Pérez Mariño (que esta vez contempla los toros desde la barrera) Julio Pedrosa (al que le ocurre otro tanto), Pilar Pérez... Si coincidieron tantas personas vinculadas al puerto no fue por casualidad, sino porque Galia desarrolla en la entidad su otra faceta profesional, la de periodista. Su creatividad quedó también de manifiesto en las lecheras (las de toda la vida) diseminadas por sala como contenedores de caramelos. Pues sí que le mola el mundo de las vacas. Más arte A partir de esta noche también podrá contemplarse en Vigo la obra de otras dos jóvenes pintoras, en este caso en la galería Maria Prego (Luis Taboada, 21-2º). Bajo el título de Wonderland 2, María Viñas y Alejandra Corral son las protagonistas de un proyecto que califican de complementario y divertido. Como si existiesen cada una a un lado del espejo de Alicia, en una cara prevalece la figura, en tanto en la otra lo hace el concepto. Eso sí, avisan que tras la apariencia, late la realidad y su dualidad. Lo del 2 lo pusieron porque, cuentan, en un número machaconamente presente en todo lo relacionado con el proyecto: dos artistas, otros tantos universos personales bien diferenciados y, para rematar, es la segunda vez que el público puede contemplar juntos los trabajos de ambas. La obra de María que, pese a su juventud, tiene un amplio currícolo, la conocimos un poco mejor a raíz de haber ganado el premio internacional Lucky Strike para diseñar los prototipos de exhibición de la escudería de Fórmula 1. Dicho premio fue la antesala para que sus pinturas hayan entrado, entre otros lugares, en el Parlamento de Galicia, donde realizó una de sus últimas exposiciones.