La estructura de acero de Pescadería tapa parcialmente las vistas de un hostal El PSOE cree que Patrimonio de la Xunta no ha supervisado el proyecto
14 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Vecinos del Casco Vello van a presentar una denuncia judicial contra las obras que se están efectuando para cubrir la calle Pescadería, conocida como calle de las Ostras. La Asociación de Vecinos del Casco Vello cree que las obras no se ajustan a la normativa de Patrimonio de la Xunta. El concejal socialista Mauricio Ruiz, antiguo responsable de Urbanismo, en el gobierno dirigido por Ventura Pérez Mariño, preguntó ayer por este asunto al actual responsable del área, José Manuel Figueroa. Al término de la reunión de la gerencia de Urbanismo, Ruiz le inquirió si Patrimonio Histórico de la Xunta conoce el proyecto de colocación de estructuras en la calle. Figueroa respondió que le contestará por escrito. La conclusión que saca Ruiz es que «en función de la respuesta cabe deducir que Patrimonio Histórico no ha sido informado». Una vergüenza «Voy a presentar una denuncia judicial porque esto es una vergüenza», enfatiza María Antonia Rodríguez, propietaria del Hostal Continental, en la calle Baixada á Fonte, desde cuyos balcones se pueden tocar los tubos de hierro que servirán de soporte para la cubierta de tela que cubrirá la calle. «Tiene que haber un retranqueo, como en cualquier obra», señala esta hostelera que califica el proyecto de «monstruosidad». La estructura de acero tapa parcialmente las vistas al mar que tiene el hostal por lo que «mi negocio ha perdido valor, por lo que voy a presentar una denuncia por daños», señala Rodríguez. La cubrición de la calle aún no tiene fecha pero se especula con que la reinauguración del vial se produzca el próximo 22 de diciembre. Para esa fecha tiene que estar terminado el nuevo pavimento. En el subsuelo se han colocado nuevas redes de saneamiento y telecomunicaciones que darán servicio a los establecimientos y edificios. «Nos están metiendo caña para que terminemos pronto», comenta un obrero. Hay catorce personas afanándose para que la obra pueda estar lista en Nochebuena. Tomar las ostras el día del Nacimiento de Jesús es toda una tradición para muchos vigueses que viven lejos y se reencuentran con familiares y amigos en la emblemática calle. Restaurantes Pero aunque a los vecinos que viven en las plantas superiores el resultado del proyecto no les hace gracia, a los restaurantes que están abajo les agrada más. «No es el proyecto que nosotros hubiéramos hecho, porque pensamos que los postes son demasiado gruesos, pero yo creo que va a quedar bien y que la iniciativa es positiva», relata Víctor Cuña, del restaurante La Espuela, que piensa que habría que colocar un monumento a las ostreras por la promoción que han hecho de Vigo y de la zona. Cuña justifica el grosor de los pivotes: «un día de temporal es preciso que las lonas de la cubierta estén bien amarradas por lo que se precisa una buena resistencia». La calle se tapará, en parte, con una cubierta transparente y principalmente con lonas. Los obstáculos son evidentes. Hay veinte pivotes enormes en total, lo que significa veinte mesas menos en la calle. La ventaja es que cuando llueva se podrá seguir disfrutando de la zona. El peligro, para algunos vecinos, como José Manuel Tobío, es que las cubiertas se conviertan en un cobijo para el botellón. Para la dueña del Bazar Guay, Saladina López Rodríguez, «hay que esperar al final para ver como queda». Paradójicamente a Saladina no le dejan reformar el edificio que ocupa porque el Plan Especial de Reforma Interior no está aprobado. «Me llueve dentro y no puedo hacer nada». Los edificios del Casco Vello se derrumban por falta de mantenimiento. Paradojas.