La normativa, que entrará en vigor en enero, afectará también a las transacciones realizadas este año Según los economistas, esta medida encarecerá el precio final de las viviendas
17 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La reforma en el Impuesto sobre la Renta llevada a cabo por el ministro de Economía, Pedro Solbes, afectará de manera significativa a los terrenos que en la actualidad tienen el calificativo de «edificable» en el futuro Plan General de Ordenación Municipal (PGOM). Hasta ahora, las transacciones de solares rústicos no urbanizables no estaban sujetos a tributación fiscal. A partir de enero este tipo de compra-ventas serán renta imputable. Como ejemplo se encuentran los terrenos de parroquias como Beade, Valladares o Matamá. «¿Qué ocurrirá con estas parcelas?», se pregunta el economista José Manuel Solleiro, a lo que acto seguido responde que «se encarecerá el precio final de la vivienda debido al incremento en el coste de adquisición del suelo». Este analista también critica el retraso por parte de la Xunta de la aprobación del futuro modelo de crecimiento urbanístico de Vigo, ya que las 140.000 viviendas que se pretenden construir en los próximos veinte años resultarán más caras. Lo más grave de esta reforma hecha por el departamento de Economía es el carácter retroactivo de esta medida, en el sentido de que se verán afectadas las transacciones realizadas entre particulares desde el pasado mes de enero, por lo que en la próxima declaración de renta tendrán que pasar por la caja común. Ralentización Esta medida fiscal podría ralentizar todavía más el crecimiento en el sector del ladrillo, según los responsables del Colegio Oficial de Economistas de Pontevedra, ya que al alto precio de la vivienda en el municipio (2.047 euros el metro cuadrado por término medio), hay que añadirle las subidas continuadas en el tipo de interés de referencia para las hipotecas-el Euríbor- y la escasa capacidad de ahorro de las economías domésticas. Este pernicioso triángulo, que afectará de manera significativa a las mermadas cuentas familiares, dificultará el acceso a un piso en la ciudad olívica, a lo que hay que sumarle «la escasa dotación presupuestaria en infraestructuras asignada a la ciudad más importante de Galicia en los recientes Presupuestos Generales del Estado», afirma José Manuel Solleiro.