La crisis que atraviesan las relaciones de la oposición socialista y el gobierno del PP vivirá en los próximos días un nuevo episodio con el debate sobre el futuro del multamóvil. Su retirada ha sido pedida por el PSOE a través de una moción, que el lunes será analizada en la comisión informativa de Movilidad. Una semana después el tema será tratado en pleno, aunque las competencias en la materia corresponden a la alcaldesa. La moción del PSOE fue recibida con malestar por el gobierno, quien recalcó que el firmante, Xulio Calviño, fue concejal de Tráfico hace tres años. Desde el PP se ha dejado claro que no están dispuestos a aprobarla ya que el multamóvil ha contribuido a mejorar el tráfico en el centro. Como en otros muchos casos, la decisión final queda en manos de un tercer grupo, en este caso el Bloque, que inclinará la balanza hacia uno de los dos lados. La petición socialista se produce después de que la justicia haya obligado al Concello a notificar las multas que impone este vehículo cuando el conductor se halle en su interior. Esta exigencia merma su eficacia ya que obliga a los agentes a detenerse.