El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, ha asumido personalmente el proyecto de la Ciudad del Mar, que se materializará probablemente en un crisol de unidades científicas ya maduras y nuevas y tendrá su ubicación en las instalaciones de la antigua Escuela de Transmisiones y Electrónica de la Armada (ETEA). Ayer, la conselleira de Pesca e Asuntos Marítimos, Carmen Gallego, que tutela la iniciativa a través del Centro Tecnológico del Mar (Cetmar), que dirige el catedrático Manuel Varela, dejó en manos del presidente autonómico el control absoluto de esta ambiciosa iniciativa, al señalar que será él en persona quien presente el plan y ofrecerá los detalles del mismo. El caso es que la presentación de esta Ciudad del Mar se ha ido retrasanso con el paso de los meses. Se habló de que su puesta de largo pública sería antes del verano; luego la fecha volvió a posponerse para después del verano, y ahora que el mes de noviembre de ha echado encima, el proyecto sigue, de momento, estando sobre todo en la mente de los políticos, y en menor medida en los folios de un informe elaborado por el Cetmar sobre las necesidades de la iniciativa y las piezas que debería integrar para que su funcionamiento sea operativo y no se convierta en un mastodonte que ciegue otros proyectos científicos sin motivo. Algunas versiones críticas con la Xunta consideran ya que el retraso podría ser premeditado y que su presentación se aproximará lo más posible al año 2007, y ya dentro de éste en los meses anteriores a las elecciones municipales, de modo que el PSOE pueda usar este macroproyecto como baza electoral en el Concello de Vigo. Lo que sí hay es un presupuesto de siete millones de euros para su entrada en funcionamiento, de los que Pesca aportará dos millones, y el resto correrán a cargo de Educación. Sea como fuere, la comunidad científica ha abrazado el proyecto con entusiamo, por cuanto Vigo es ya una de las capitales europeas de la ciencia marina, con cerca de 1.000 investigadores en distintas ramas de esta vasta disciplina. Las Ciudades del Mar europeas, tales como las que existen en Noruega, Escocia, Francia o Alemania, disponen de una plantilla científica compuesta por unos 300-500 miembros, y en la mayoría de los casos están formadas por distintas piezas repartidas por varias zonas de la ciudad. Anillo de edificios El anillo de edificios científicos que rodea Vigo es un alarde de materia gris que no tiene comparación con ninguna ciudad española. En Vigo tienen sede el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Instituto Español de Oceanografía, -los dos grandes monstruos de la investigación marina en España y con gran prestigio en Europa- la Universidad, con tres facultades relacionadas con la materia, la sede nacional de la patronal conservera y su laboratorio, el Cetmar, el Ministerio de Sanidad, con el laboratorio europeo de referencia en biotoxinas, además de otros privados de las mayores firmas pesqueras españolas.