Reencuentros y otras citas

La Voz

VIGO

Es el tiempo transcurrido desde que aquel grupo de adolescentes, amén de compañeros de curso en el colegio baionés de Covaterreña, remató sus estudios de EGB. Corría el año 1985 y el ministro de turno todavía no había inventado la LOGSE (a Dios gracias). Para celebrar el salto al Bachillerato organizaron el típico viaje de fin de curso. Se apuntaron 27. Trabajaron duro para recaudar fondos (venta de churros dominicales, rifas y demás novedosas actividades) y se recorrieron media España. Eso sí, vigilados de cerca por un grupo de profesores. Ya saben, lo normal. Lo que ya no es tan habitual es que, pasado el tiempo, les entre el hormiguillo y quieran repetir experiencia. Todo empezó una noche, en el transcurso de una cena en casa de Belén Comesaña. Sería estupendo volver a reunir a aquella promoción del 85, comento. Y se pusieron manos a la obra. No fue fácil. Algunos residen ahora a muchos kilómetros de distancia. Pero los que aún siguen por estos lares se apuntaron sin parpadear. César Vidal se puso al frente de la organización. Al final, se juntaron 21, cuatro de ellos profesores (Luis, Maricarmen, Ana y Yeyi). Fue en el restaurante O Muiño de Sabarís y quedó claro que no ha sido más que el prólogo de la gorda que están dispuestos a montar en el 2010, cuando se cumplan 25 años desde su separación. Para entonces han prometido verse todos en Baiona, estén lo lejos que estén. A ver. Que algunos esperaban como agua de mayo, porque la primera, dado lo escaso de la producción, fue vista y no vista. La presentación en sociedad de este novedoso blanco de Adegas Valmiñor se produjo en el transcurso de un encuentro comercial celebrado en el hotel Los Escudos. Organizado por la distribuidora Primeras Marcas, reunió a algunas de las bodegas más señeras de España. Lo malo del L100, que así se llama el monovarietal de loureiro es que tiene las botellas contadas. Desde aquí me atrevo a sugerir a Carlos Gómez y a José Santiago, los padres de la criatura, que busquen uva loureria debajo de las piedras si hace falta para ampliar la producción. De lo contrario va a seguir siendo una lotería tener la oportunidad de catarlo. Y como las papeletas también están contadas... Pues más lotería todavía. A pie de manguera Hoy es el día elegido por los bomberos vigueses para presentar su calendario. Lo harán en papel, pero también en vivo y en directo. Más que nada para demostrar que no hay ni trampa ni cartón, que puede que las fotos se hayan retocado un poco para hacerlas más estéticas, pero que los cuerpos que en ellas aparecen son tan cual. Con todos y cada uno de los músculos en su sitio. No es que quieran hacer la competencia a Brad Pitt o George Clooney (que bien podrían), es que buscan fondos para poder viajar a Adelaida y medirse con colegas de todo el mundo en los juegos internacionales de bomberos, policías y demás fuerzas de seguridad. Ya han demostrado en otras citas lo buenos que son (a las medallas obtenidas me remito), así es que había que hacer lo imposible por estar en Australia. Por ejemplo, un calendario que van a quitarles de las manos. La concejala de Turismo recibió ayer todos los atributos (capa y medalla) de la Cofradía Gastronómica Luso Galaica. Querían reconocer así a Lucía Molares su fidelidad a Expogalaecia, cita que siempre ha contado con su apoyo. El caso es que la concejala tuvo ayer un día redondo, ya que no sólo firmó en el libro que la acredita como nueva cofrade, sino que también fue agasajada por los hosteleros, que le regalaron un reloj. Fue su manera de darle las gracias por el apoyo prestado a la campaña de promoción Vigo escapadas. buen día.