Entrevista | César G. Miranda Le Punk es una banda que es capaz de mezclar los ritmos balcánicos con el tango o el rock. Esta noche actúa en la sala La Fábrica de Chocolate
01 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?a banda madrileña Le Punk presenta esta noche, a las 22.30 horas, su segundo disco, No disparen al pianista , en la sala La Fábrica de Chocolate. César Miranda es el teclista y acordeonista de este peculiar sexteto. -¿Tan bien funcionó el primer disco para que se fijaran en ustedes una compañía de las grandes? -No creo que Virgin haya apostado por nosotros debido al primer disco. El primer disco tuvo muy buena acogida en todos los aspectos y nos hizo ver que teníamos un problema de infraestructura y por eso buscamos a una compañía más grande. Les invitamos a los conciertos y les convencimos. -Al ser muchos músicos en la banda agrava los problemas, por lo menos de grabación. ¿o no? -El disco se parece mucho a lo que hacemos en directo porque no hemos utilizado recursos de estudio para arreglar las canciones. Intentamos ser fieles a lo que hacemos en directo, eso sí, estuvimos en un estudio al que no hubiéramos tenido acceso si no estuviésemos en una gran compañía. -¿Eligieron al productor Fino Oyonarte? -Fue una sugerencia y nos pareció buena idea, hablamos con él, nos pusimos de acuerdo porque teníamos una visión parecida de cómo enfocar el disco. -¿Se pueden mezclar todos los estilos? -Se puede y se debe. Hay que aprovechar la facilidad de comunicación entre países para coger influencias y crear nuevos sonidos. -El sonido de Le Punk parece muy madrileño, diferente al mestizaje catalán, ¿está de acuerdo? -Sí, creo que es muy de Madrid porque aunque es muy parecido al mestizaje barcelonés, tiene un punto arrabalero y castizo, el punto de barrio, que es más madrileño. Le pasa también a Kike Babas y a Kike Turrón. -Recuperaron a Antonio Bartrina, de Malevaje. -Sí, en un dúo. Queríamos que esa canción tuviese la colaboración de alguien con peso. Pensamos en Bartrina porque en nuestro disco anterior hablamos mucho de Malevaje. Se lo propusimos y aceptó encantado. -Ustedes son una banda de directo, que hace bailar a todo el público. -Sí, hacemos directos muy festivos y nos lo pasamos muy bien. Es la parte de la música que más nos gusta. Jugar en el estudio está bien, pero hacerselo pasar bien a la gente es lo principal. -«No disparen al pianista» no es un disco repetitivo, en cuanto a estilos. -Es debido a que no necesitamos etiquetarnos porque sabemos lo que somos. Somos una banda de rock pero nos gusta escuchar todo tipo de música y enredar con los estilos. Al fin y al cabo, somos las mismas seis personas y esa es nuestra uniformidad, dentro de lo heterogéneo que somos. -El nombre llama a engaño. -Nos gusta jugar. Hay un poso de actitud punk dentro de la banda, de romper con ciertas convenciones que no comprendemos y Le porque hay un punto de elegancia (risas).