Muerto a palos

| LUIS C. SAAVEDRA |

VIGO

CONTRAPUNTO

13 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

LAS IMÁGENES emitidas por TVG de un gallego moliendo a palos a uno de sus perros -que finalmente murió- hablan por sí mismas de lo cruel que puede llegar a ser la condición humana. La paliza fue tan brutal que daban ganas de acercarse a casa del individuo y, sin respetar su avanzada edad, propinarle al menos un puntapié en el culo y una bofetada a mayores. La canallada subió de tono, cuando el hombrecillo siguio destrozando con rabia el lomo del animal mientras éste sólo imploraba perdón desde el suelo. La lluvia de maporros duró probablemente cerca de diez minutos. No contraatacó el pastor alemán, ni hizo ademán de defenderse asustando a su dueño, ni siquiera ladró, sólo pedía que la descarga de ira parase de una vez. Ya, y qué puede hacerse con una persona que en un rapto de locura castiga a un perro hasta esos límites. Más bien poco.