Reportaje | La luz que alumbrará este siglo Ocho mil viviendas disponen ya de energía solar en Vigo. Con la nueva normativa, todas aquellas que se construyan a partir del día 29 deben incorporarla obligatoriamente
11 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Kulkukan, la pirámide maya que se encuentra en la antigua ciudad sagrada de Chichón-Itza, se orientó para que cada mañana un único rayo bendijera a su sumo sacerdote. Hoy, cientos de años después, las viviendas modernas siguen buscando esos rayos aunque con objetivos diferentes. El próximo día 19, el nuevo Código Técnico de Edificación (CTE) obligará a emplear la energía solar a todos aquellos inmuebles que se construyan desde ese momento. Antes, sin embargo, otros ya han optado por este camino: alrededor de ocho mil viviendas cuentan ya con placas solares en la ciudad. Es verdad que los costes de instalación son elevados. El sistema se monta en función del número de habitantes de la vivienda. Así, el precio para generar agua caliente sanitaria para una persona con esta energía asciende a los mil euros. Es decir, para una vivienda unifamiliar con cinco miembros el coste de la instalación se elevaría casi a un millón de pesetas. Esto no quiere decir, sin embargo, que esta proporción se mantenga para los edificios. En este tipo de edificaciones, la puesta en marcha del sistema supone alrededor de 2.000 euros para una comunidad. No obstante, con las subvenciones facilitadas por los diferentes organismos oficiales, el importe total de las obras rondaría los 600 euros. A pesar de los precios, las ventajas resultan numerosas. Por un lado, el ahorro energético anual, también por habitante, ronda los 200 euros. De otro, la nueva energía cuenta con innumerables provechos medioambientales. Por ejemplo, por cada cinco mil viviendas con paneles solares, se evita una reducción de CO2 de casi un 50%, que equivale a la misma cantidad de CO2 que producen 2.700 coches en un año. Normas del CTE Fruto de todas esta ventajas, la nueva normativa de edificación pasa a recoger como obligatoria esta energía. El documento contiene algunas exigencias básicas. En primer lugar, limita la demanda energética. Además, la producción de agua caliente debe realizarse con un aporte obligatorio de energía solar térmica que variará entre un 30% y un 70% en función del volumen diario de agua solicitada. Según estimaciones del Instituto para la Diversificación del Ahorro de Energía (IDAE), la implantación de las exigencias energéticas introducidas por el CTE supondrán, para cada edificio, un ahorro energético comprendido entre un 30% y un 40%. Por otra parte, cabe destacar que los particulares podrán comercializar esta energía. No obstante, para ello debe tratarse de instalaciones fotovoltaica (electricidad) y no térmicas (agua). Toda la producción generada por las primeras debe ser adquirida, por ley, por las diferentes compañías, obteniéndose una rentabilidad de un 10% sobre el coste de la inversión. Asimismo, la vida útil de estos montajes se acerca a los 30 años. Además, el mantenimiento es prácticamente nulo, por lo que los gastos son casi inexistentes. Sólo es necesario conservar pulcras las placas para recoger el máximo de radiación solar posible, e inclinarlas 20 grados buscando que la lluvia se deslice sobre ellas y las limpie.