Playas y verano intensos

VIGO

IN VICUS | O |

01 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El verano de 2006 será recordando como un verano intenso en todos los sentidos. Intenso por las temperaturas, altas durante períodos inusualmente largos; intenso por los humos, consecuencia de la terrible ola de incendios que asoló media Comunidad Autónoma; intenso en desastres, por las pérdidas medioambientales y económicas ocasionadas, por el accidente ferroviario en Villada y por el elevado número de muertos en carretera; intenso por el enrarecimiento del «aire» político en nuestro ayuntamiento; intenso por el empecinamiento sospechoso de ciertos sectores empresariales por conseguir la aprobación del PGOM a todas luces malo para nuestra ciudad. Un verano intenso con aspectos positivos. Así, aquellos que hemos tenido la oportunidad de disfrutar de las magníficas playas de nuestro entorno, sobre todo, las que no están absolutamente colapsadas por visitantes de fuera de la ciudad, apreciamos los cambios que éstas han ido sufriendo en los últimos años. ¿Quién no recuerda las espesas capas de algas que desanimaban hasta al más valiente y decidido a darse un baño? ¿Quién no ha tenido que ingeniárselas para aliviar su organismo ante la ausencia de servicios públicos? ¿Quién no ha tenido serios problemas para ser atendido de una picadura o cualquier otro percance? Hoy se limpian diariamente las playas, aunque sería de agradecer un mayor esfuerzo por retirar más algas y cristales rotos, hay bastantes servicios públicos aunque sería bueno que se limpiasen más a menudo y siempre están a mano los voluntarios de Cruz Roja. Ahora, sólo hace falta que quienes las disfrutamos también colaboremos dando ejemplo para que sigan siendo limpias e «intensas».