El inmueble de la primera fase tendrá un sótano y tres pisos y será operativo antes del 2008 Los arquitectos se reunieron ayer con los responsables policiales para programar las obras
18 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La nueva comisaría de Vigo ocupará entre 12.000 y 15.000 metros cuadrados, prácticamente el triple que la actual. Todo dependerá de las autorizaciones que otorgue el Concello. Los arquitectos del estudio Fraga, Quijada y Portolés se reunieron ayer con los mandos policiales con el fin de programar las obras del futuro edificio, que se ejecutarán en dos fases para que no afecte al funcionamiento del 091. Una vez ultimado el anteproyecto, el Sindicato Profesional de Policía (SPP) y Sindicato Unificado de Policía (SUP), entre otros, podrán presentar sus alegaciones. La idea es emprender, en una primera fase, la construcción de un inmueble con un sótano y tres alturas. Cuando esté concluido a finales del 2007, todas las dependencias policiales de los pabellones serán trasladadas allí. Luego, dichas naves serán demolidas. Desaparecerán los barracones de la UIP, la galería de tiro, seguridad ciudadana, policía judicial y policía científica. El hecho de que el primer inmueble sólo cuente con un sótano se debe a que el estudio geotécnico del terreno ha detectado una gran roca bajo los cimientos del pabellón de calabozos. «Serán un año de incomodidades y de tener que compartir los despachos, pero nos adaptaremos a lo que haya», afirmó ayer el portavoz del SPP, José Outeriño. Sólo se conservará el edificio histórico del antiguo hospital militar, donde están ubicadas las oficinas de expedición del DNI, la sala de denuncias, el despacho del comisario y la brigada de información. También se respetará la arboleda. En la misma fecha en que la primera fase esté concluida, la policía deberá abandonar la Metalúrgica (las cocheras de García Barbón) y entregarla a la Tesorería de la Seguridad Social. Los expertos consideran que la flota de coches patrulla podría estacionarse en el sótano de la primera fase. Apenas será necesario más espacio, porque el parque de automoción ha quedado mermado con el actual sistema de renting (alquiler con opción de compra). Según el arquitecto Salvador Fraga, la programación de las obras en dos fases permitirá que la comisaría mantenga su ritmo de actividad. «En la reunión de ayer, trazamos una línea divisoria para que sea operativa», dijo. Los diseñadores son partidarios de que la primera fase y la segunda formen parte de un único edificio. A las tres plantas construidas se le añadirían más alturas, para que quede todo integrado en un inmueble unitario. Está previsto que tenga varias plantas de sótano (excepto en el solar rocoso), gimnasio, galería de tiro y salón de actos. Falta por definir las alturas, que serán negociadas con el Concello. Proyecto puntero Los arquitectos han estudiado los proyectos punteros en España sobre comisarías. El diseño de Vigo será análogo al uso, moderno, flexible, funcional, con buenas conexiones a Internet y prevista con racionalidad. Pero el estudio no se inclina por ningún modelo. Fraga y sus socios son autores de la fachada del Centro Comercial Gran Vía y la recuperación de la vieja cárcel como Museo de Arte Contemporáneo (Marco). El plan de las autoridades policiales es concluir la segunda fase de antes de diciembre del 2008. Por ello, la consigna es acometer las obras con celeridad y que los plazos vayan «muy rápido», en palabras de Salvador Fraga.