Memoria de Vigo En sus escaparates exponía al tiempo hasta cuatro copas conseguidas por el Real Fortuna
15 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.En el hermoso libro del arquitecto Jaime Garrido, «Vigo. La ciudad que se perdió», aparece una fotografía diferente a la que aquí reproducimos. «Antiguo edificio pétreo, dice el autor, que formaba parte de una pequeña manzana situada en la Porta do Sol, entre Príncipe y Policarpo Sanz. Al derribarse se amplió la plaza y se construyó el edificio redondeado, en el que estuvieron ubicadas las oficinas del Banco Hispano Americano». A ese nuevo inmueble se le bautizó como La plancha, y es nombre que ha permanecido entre muchos vigueses veteranos. En el primero de los edificios existió durante largos años el comercio Fin de Siglo. ¿A quién se le pudo ocurrir tal rótulo para un negocio, precisamente cuando estaba a punto de cambiar la centuria? Fue a los hermanos Ceferino y Eduardo Posada Conde, que inauguraron el establecimiento en 1896. Antes se dedicaban al comercio de tejidos, cereales y productos del reino y extranjero, según lenguaje de la época. Perduró largos años, como confirma un acto de hace dos décadas, en 1985, cuando la Confederación de Empresarios homenajeó entre las empresas más antiguas a C.E. Posada, Sucesor. Aquella tienda llamó la atención al inaugurarse, porque no abundandan los locales de moda con cierto lujo. Como tantos establecimientos de su tiempo, al poco de abrirse acogió la exposición de un cuadro del abogado y pintor Luis Suárez Llanos, cuyo hijo sería en el franquismo popular alcalde de Vigo y presidente de la Diputación. Más llamó la atención en 1909, cuando tuvo un día expuestas las cuatro copas que había ganado poco antes el Real Club Fortuna de fútbol. Entre las competiciones un campeonato de Galicia y otro campeonato de Galicia y Asturias. Los otros dos eran torneos locales.