Análisis | Porro y Caballero Regidora y presidente del puerto exhiben sus diferencias a un año de las municipales en las que ambos pujarán por ocupar el sillón de la alcaldía
20 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Puerto y Concello llevan muchos años sin entenderse en Vigo y desde hace nueve meses sus diferencias han tomado un cierto tono personal. Sus actuales responsables, la alcaldesa Corina Porro (PP) y el presidente portuario Abel Caballero (PSOE), mantienen unas tensas relaciones que llevan la marca indeleble de la confrontación electoral. Porro es la candidata oficial del PP para mantener la alcaldía en manos populares, concretamente en las suyas. Caballero juega el mismo papel en el PSOE a la espera de que se haga oficial su nominación, aunque nadie duda ya de que el puesto es suyo. En estas condiciones la tensión rodea sus relaciones y según pasa el tiempo se incrementan los desencuentros. La pasada semana se vivió un episodio peculiar. Caballero no fue invitado por la alcaldesa al inicio de las obras del palacio de congresos de Beiramar. El socialista protestó de manera pública, envió cartas a los participantes si invitados y publicó anuncios en los medios de comunicación dando cuenta del desaire. En ellas informaba de la aportación millonaria del puerto a la proyectada infraestructura cultural. Porro le contestó con otro anuncio en el que criticaba que el Concello hubiera tenido que adquirir, previo pago, parte de estos terrenos. En las semanas precedentes la ubicación de la nueva depuradora de aguas residuales también fue objeto de diferencias entre ambos. Y lo mismo ha ocurrido con el Plan General de urbanismo, que ha sido informado negativamente por el puerto. El primer roce tuvo lugar al concluir la entrevista inicial en octubre de 2005, cuando Caballero se negó a dar una rueda de prensa conjunta con Porro. Sin duda aquel desaire dejó huella en la alcaldesa. El próximo lunes este culebrón será objeto de debate en el Concello. Los socialistas han presentado una moción echando una mano a su correligionario y acusando a la alcaldesa de incumplir las normas sobre publicidad institucional. Sin duda alguna la polémica está servida.