El Gran Café Colón tuvo un siglo de existencia, desde 1886

La Voz

VIGO

Memoria de Vigo Ofrecía a sus clientes música de calidad y proyecciones de cine y llegó a contar con restaurante y kiosco de prensa

14 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El 14 de noviembre de 1924 muchos vigueses recibieron el programa del que reproducimos la cubierta. Entre seis y ocho de la tarde, el Gran Café Colón ofrecía un concierto, el segundo de la serie, nada menos que de la titulada Orquesta Sinfónica Rusa, con piezas de Schubert, Gounnod, Brahms y otros. La directora era una señorita de apellido enrevesado , María Trachtenberg. Durante años, desde el último tercio del siglo XIX y aún hasta después de la guerra civil, eran bastantes los locales de Vigo que programaban música para su clientela, también en ocasiones teatro y otros espectáculos, e incluso cine. Por aquella fecha del programa, el Colón estaba más o menos a mitad de su larga existencia. Porque a pesar de que es habitual leer a estudiosos de la historia de Vigo que el establecimiento se abrió en 1906, lo cierto es que esta fecha corresponde a su apertura en la calle de Velázquez Moreno, pero tuvo una larga vida previa. La verdad es que se abrió primero en las casas de Bárcena, en Policarpo Sanz, en el inmueble que ocupa hoy el Centro Social Caixanova. Fue inaugurado el 12 junio de 1886 y llamó la atención, dado que todo era inmenso en el establecimiento, donde el salón para tomar café tenía una superficie de 300 metros cuadrados, con una pared cubierta de espejos en un espacio de 103 metros cuadrados. Había un amplio salón para billares y tresillo. El propietario inicial era Francisco Mera, de quien no disponemos de más referencias. La zona en la que se abrió el Gran Café Colón era muy transitada. Tanto que ya a finales de 1887 la empresa de los ómnibus que hacían el servicio a la estación del ferrocarril, decidieron crear una parada frente al local. El establecimiento cambió en seguida de dueño, algo que ocurrió bastantes veces a lo largo de los años. Llegó a ofrecer música con inusitada frecuencia, y además conciertos de calidad. Hubo un momento, allá por el verano de 1894, en que se cambió el nombre del café, que pasó a llamarse Imperial, aunque a principio de 1900 recuperaba su primitiva denominación. En este caso, para el espectáculo inaugural se recurrió a Torres Creo, un excelente músico local que fue organista de Santa María, la Concatedral. El 6 de junio de 1906 se trasladaba a Velázquez Moreno el que ya consolidaba el nombre de Gran Café Colón. Tres días antes, sin concluir las obras, se había se celebrado en el local un banquete en honor de Martín Echegaray, que ocho años después sería el primer presidente de Tranvías Eléctricos de Vigo. Fue el hombre que en Toralla animó a muchos a crear el transporte tranviario. El proyecto del nuevo edificio era de un hermano de Manuel Gómez Román, Benito de nombre y arquitecto como él. Murió joven y con escasa obra, por ello. Años después se haría un añadido al edificio, obra de otro de los grandes proyectistas locales, Jenaro de la Fuente, uno de los dos profesionales de este nombre que firmaron muchos edificios de interés que enriquecieron nuestro patrimonio.