Pegados a la tierra

La Voz

VIGO

Y, por supuesto, sin pesticidas, herbicidas o cualquier otro producto químico de síntesis. Sí, la cosa va de agricultura ecológica. Que, dicho así, podría no parecer un asunto muy propio de una sección como esta. Pero sí. Porque, a la postre, de lo que se trata es de comer sano. Y comer sano está de moda. Siempre debió de haberlo estado, pero esa es otra cuestión. No hace falta más que darse una vuelta por el supermercado para descubrir que las estanterías de productos ecológicos no paran de ganar terreno. El caso es que un buen día, dicho sea de paso con bastante miedo a un posible fracaso, el Concello de O Porriño organizó un curso de agricultura ecológica. ¿Miedo? Tuvieron que decir basta cuando llegaron al centenar de alumnos. Fue visto y no visto. Los hay de todas las edades, desde los 20 años del más joven hasta los 93 del más veterano. Comer bien no tiene edad. Algunos ni siquiera disponen de un curruncho de terreno para montar un pequeño huerto. Pero no importa, están dispuestos a plantar tomates en la terraza. Moisés Álvarez, responsable de prensa del Concello porriñés resume el resultado de la iniciativa en una frase: «Ha sido un éxito mundial». Ya lo advertí unas líneas más arriba, la cosa no va de agricultura, va de estilo de vida. Pues eso. Está visto que hoy no salgo de O Porriño, pero es que sus gentes andan muy creativas. La Asociación Cultural Arela es una buena muestra de ese vivero de imaginación. Cuando no ponen en marcha un festival de cortos con cuatro duros y mucha imaginación, implican a todo el pueblo en la recuperación de la memoria colectiva... Lo penúltimo que se les ocurrió es organizar un concurso de diseño de camisetas, el primero que se hace en Galicia, que bautizaron como «100% algodón». El pasado 31 de mayo se cerró el plazo de recepción de prendas. 85 han llegado. Esperaban una buena respuesta en la entidad que dirige César Lourido pero, según confiesan, no tan buena. Han llegado prendas de toda Galicia, de todos los modelos y de todas las tallas. Ahora tendrá que trabajar el jurado, que parece que no lo va a tener fácil. Entre otros, tendrán la responsabilidad de elegir los mejores diseños Xosé Manuel Buxán, profesor de la Facultad de Bellas Artes, e Iván Sánchez, finalista del último certamen de nuevos creadores de moda Tesoira. Con todas las prendas recibidas se montará una exposición el próximo mes de julio. Bueno, en realidad, dos. Una real en el Centro Cultural y otra virtual en www.arelacultura.blogspot.com. Tiene razón Raúl Francés cuando afirma que Arela es una asociación que esta rompiendo moldes en la comarca da Louriña. Porque en cuanto cierren (por este año) el capítulo camiseta, se meterán con Danzarela, el festival de música en la calle que se sacaron de la manga en el 2005 y que, como ha ocurrido con el de Cans, va ya embalado. La marcha no está reñida con el compromiso. En síntesis, viene a ser la filosofía que impregna la iniciativa de la ONG Solidariedade Internacional de Galicia. El objetivo es involucrar a los jóvnes y a los locales de ocio que frecuentan los fines de semana con la financiación de un proyecto de cooperación al desarrollo. Cerca de 300 bares de toda Galicia se suman a la idea un fin de semana al año desde hace ocho. En Vigo toca este sábado en los sigueintes locales: Dona Branca, O Lar de Zoe, Reserva Rock, Soho, O Bardo, Le Suite, Wallace, Baol, Gabiria, Melé, Camdem, Choco Bar y El Ensanche. Destinarán 0,20 céntimos de cada consumición a un proyecto en Palestina que permitirá mejorar la atención sanitaria, sobre todo a mujeres y niños, en el campo de refugiados de Nuseirat (Gaza). De prestar dicha atención se encarga la clínica Al-Khairiya que, allá en Nuseirat, atiende a más de 80.000 personas. Pues feliz consumición. Otros que también están comprometidos con el prójimo son Payasos sin fronteras. En este caso con el prójimo menudo. Volvieron a demostrarlo el martes, en el Hospital Xeral. Alrededor de un centenar de niños tuvieron la oportunidad de disfrutar de una de las fiestas del programa Correos reparte sonrisas, en la que también colabora la Asociación contra el Cáncer. Además de la payasa Ana ZZ, allí estaba también Gudelj, otro asiduo de causas solidarias. Cuando acabó el espectáculo en el salón de actos, todos (incluido Cinecito, la mascota de la Fundación Lumiére) recorrieron las habitaciones de los niños que, debido a su patología, no pudieron acudir.