Sabana africana para Vigozoo

VIGO

M. MORALEJO

Crónica | Porro inaugura el recinto de los primates La alcaldesa y el concejal Couto anuncian nuevas inversiones en A Madroa tras sacar a los monos de jaulas minúsculas para instalarlos en régimen de semilibertad

26 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

No abrieron la boca salvo para emitir sonidos ininteligibles para nosotros, pero sin duda eran los más satisfechos. Ni siquiera los cientos de niños de varios colegios que ayer daban una nota de color al zoológico vigués disfrutaron tanto como las dos familias de monos que han conseguido, tras años de espera, abandonar las celdas de castigo en las que estaban confinados. La alcaldesa, Corina Porro, y el concejal responsable de la instalación, José Manuel Couto, oficializaron la inauguración de un recinto largamente prometido. Se trata de una isleta en la que dos familias de monos del zoo puede vivir por fin en un régimen de cierta libertad y disfrutando del sol. Ocupaban jaulas de nueve metros cuadrados y su nuevo hábitat multiplica dicho espacio. La inversión municipal ha superado los 200.000 euros, cifra que supera el 10% del presupuesto del conjunto de la instalación. Nuevos proyectos Cara al futuro, la alcaldesa anunció ayer que su gobierno quiere proseguir las mejoras en el zoo, denominación que considera superada en el caso de A Madroa. «Esto es ya un verdadero parque de las ciencias naturales, donde viven 400 animales en un recinto de 60.000 metros cuadrados, pero donde también funcionan servicios de biblioteca, videoteca, salón de actos, museo, laboratorio, quirófano», precisó Porro. Pese a ello el Concello tiene previsto seguir invirtiendo fondos en la mejora de las instalaciones existentes y con la finalidad de construir otras nuevas. La máxima dirigente municipal señaló ayer dos concretas: una sabana destinada a recrear este paisaje africano con sus característicos animales y la mejora del recinto de los osos. Mientras se hacen realidad estas promesas, los niños de colegios de Vigo y Ourense y la comitiva de autoridades pudieron comprobar ayer la aclimatación de los monos a una isleta sin barrotes, donde sólo están controlados por un doble pastor eléctrico y una lámina de agua. Las dos familias, papiones oliva y macacos de Gibraltar, viven separados por un cristal para evitar tensiones; pese a ello ya se produjeron peleas en la zona de estos últimos. Por este motivo uno tuvo que ser retirado de la isleta para evitar que fuera agredido por sus dos congéneres.