El Partido Galeguista votó a favor con PP y BNG tras criticar con dureza un documento que calificó de «desastre» Los ocho concejales del PSOE mantuvieron su rechazo frontal a la edificabilidad
19 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La corporación viguesa selló ayer la aprobación provisional del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) con 19 votos a favor y 8 en contra. El Partido Galeguista de Manoel Soto se sumó a última hora a PP y BNG, dejando al PSOE solo en su rechazo al documento urbanístico que marca el desarrollo de la ciudad para los próximos 25 años. Tras seis años de trabajo, el PGOM recibió el visto bueno en una sesión con sabor agridulce, que transcurrió bajo una apabullante presencia policial. Un grupo de vecinos opuestos al documento, que protestaron dentro y fuera de la sala, y el rechazo frontal de los socialistas fueron el contrapeso al tono exultante de populares y nacionalistas. Tras el acuerdo de ayer la pelota pasa al campo de la Xunta. La Consellería de Política Territorial deberá decidir en los próximos meses el futuro del proyecto urbanístico, cuestión que planeó sobre el salón de plenos a lo largo de las más de las más de seis horas que duró el debate. Si en los últimos años ha habido una inacabable batalla política en el Concello entre PP y BNG, favorables al PGOM, y el PSOE, jugando a la contra, ahora se reeditará en el seno del gobierno autonómico de coalición. Allí, forzosamente deberá imponerse una de las dos sensibilidades del gobierno de coalición. Quizás la única sorpresa de ayer la protagonizó el grupo minoritario. Manoel Soto había guardado celosamente su voto y en sus duras intervenciones contra el PGOM, al que se refirió con calificativos como «malo» y «desastre», llegó a parecer un aliado de los socialistas. Al final hizo un quiebro completo y, ante la sorpresa general, se decantó por el voto afirmativo. En el resto de los grupos las intervenciones fueron previsibles. PP y BNG se mostraron animados por la escasa entidad del grupo de manifestantes en comparación con el pleno de la aprobación inicial. No hubo autocrítica y sus portavoces ensalzaron el proceso.