Vandalismo del «metal»

VIGO

IN VICUS | O |

05 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

MIÉRCOLES 3 de mayo a las 11.30 horas. Un grupo de personas, no más de cien, avanza por la calzada de la calle Venezuela en dirección al Ayuntamiento. Aún sin corear sus reivindicaciones es evidente que son los trabajadores del metal en manifestación pidiendo un acuerdo sobre su convenio colectivo. Su marcha es relativamente rápida y los conductores que se han visto obligados a detener sus vehículos esperan en paciente silencio a que, aquellos, ejerzan su derecho constitucional. Aproximadamente media hora después, un grupo, probablemente cinco veces mayor, regresa desde el Ayuntamiento hacia Gran Vía. Forman un bloque compacto que avanza sin pancartas reivindicativas pero que sí grita su eslogan en pro del convenio colectivo. De pronto, los que encabezan la marcha se cubren el rostro con pañuelos y jerséis. Se apartan del grupo hacia los lados y comienzan a desplazar los contenedores de basura hacia el centro de la calzada. Retumba en la calle el sonido de fuertes petardos y el golpe de los contenedores volcados contra el asfalto. Empieza a oler a quemado, un humo negro y denso asciende a la altura del colegio de los Hermanos Maristas y, los viandantes y vecinos observan con estupor la escena. Los conductores de los vehículos detenidos ni se atreven a tocar el claxon, porque temen que puedan agredirles. Al cabo de dos minutos se oye la sirena de los bomberos abriéndose camino entre el atasco. Pero,no hay ni un solo policía a la vista. Aunque quisiéramos solidarizarnos con la reivindicación laboral del metal resulta imposible ante esta muestra irracional de vandalismo y los daños a la propiedad pública que pagamos todos con nuestros impuestos.