La Mirilla
09 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.A gusto del cliente. O, en su caso, a gusto del creativo publicitario que, querámoslo o no, escoge por nosotros más veces de las que pensamos. Lo saben bien las empresas que, si su bolsillo se lo permite, procuran elegir a los mejores. Es lo que ha hecho Javier Solano a la hora de plantearse la nueva campaña publicitaria de Aguas de Mondariz. El caso es que Solano, como en casi todo lo que emprende, no se ha andado con chiquitas. Y a hecho el encargo a Manuel Valmorisco, que suma más premios relacionados con la creatividad (Cannes, London, Epica, San Sebastián...) que una servidora facturas al cabo del mes. Es lo que se llama ir a lo seguro. No en vano fue el encargado idear el eslogan de lanzamiento de la firma allá por 1989. Fue también el que, seis años después, tuvo la idea de llenar de piercings la cara (y se suponía que más sitios) de un jovencito que se quedaba de una pieza cuando, después de lo que se suponía una noche agitada, se los descubría ante el espejo. La segunda copa, mejor de agua (de Mondariz, obviamente). Era lo que venía a decir la cosa. Esa fue una de las campañas premiadas allende nuestras fronteras. Por cierto, que Manuel debe de tener un don (creativo) para las bebidas. Lo digo porque fue también el autor de aquello de aprende a amar la tónica. Pero ha habido más celebridades del celuloide estos días por Mondariz. Leáse Javier Aguirresarobe, el director de fotografía con el que ningún compañero de profesión quiere compartir nominación al Goya (supongo), porque los gana todos. Hasta seis se ha llevado a casa a día de hoy. Que no deben de caberle en las estanterías. A no ser que haya copiado de su admirado Alejandro Amenábar, con el que comparte dos (Los otros y Mar adentro) y les haya buscado acomodo en el cuarto de baño. Pues es un sitio tan bueno como cualquier otro. Y más importante. O Renée López de Haro, una autoridad en el mundo del estilismo. Ya les anticipo (tuve la oportunidad de ver ayer algunos de los trajes) que el vestuario es espectacular. Hasta seis modelos luce Elvira Herrería. Casi tantos como los segundos durará el anuncio, que serán 30. Que digo yo que los que también tendrán que ser muy buenos son los encargados de meter la tijera aquí, allá y en el otro lado. Porque hay que tener muchas tablas en la profesión para reducir a trece los mil metros de película que han rodado. Durante los tres días de rodaje, el equipo ha tenido oportunidad de catar y recatar el producto. En primer lugar porque en Mondariz o se bebe agua de idem o se pasa mucha sed (como no podía ser de otra forma), y en segundo porque, en según qué escenarios de interior en los que han rodado, la temperatura rozaba los 30 grados. Claro que lo que más llamará la atención serán los exteriores y, repito, el estilismo. El resultado final del trabajo, si los hados ayudan, podrá verse dentro de un mes.