PP y BNG evitan debatir con el PSOE sobre la aprobación del Plan General

VIGO

José Manuel Figueroa y Xabier Toba guardan silencio a la espera de que el proceso concluya cuanto antes Mañana se reúnen los grupos para decidir la respuesta a las alegaciones

19 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Los debates y discusiones que precedieron a la aprobación inicial del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) en diciembre del 2004 no se están repitiendo ahora en vísperas de la aprobación provisional, la última que corresponde al Concello antes de la definitiva, que la normativa legal atribuye a la Consellería de Política Territorial. En esta ocasión populares y los nacionalistas han puesto en marcha una estrategia de silencio destinada a evitar la polémica con el PSOE, partido que se opone al Plan General en su actual redacción, y también con los colectivos opositores. Desde que hace varias semanas se entregó el expediente a los grupos de la oposición los portavoces del PP, José Manuel Figueroa (también concejal de Urbanismo) y del Bloque, Xabier Toba (edil de Urbanismo cuando se elaboró el plan) guardan completo silencio. No opinan sobre el texto final, no responden a las críticas socialistas y evitan cualquier polémica. De esta forma imputaciones del socialista Mauricio Ruiz al Bloque en el sentido de que tienen «mano directa y mando» en el resultado final del Plan General quedan sin respuesta. No porque hayan pasado desapercibidas o su contenido no haya molestado a los nacionalistas; simplemente, en el Bloque se han propuesto dejarlas pasar para evitar que se reactiven las tensiones. Sin opinión pública Una estrategia parecida ha puesto en práctica el PP. En este partido desde hace meses el único que habla del PGOM es el concejal de Urbanismo, lo mismo que Xabier Toba en el Bloque. José Manuel Figueroa advirtió tras entregar el Plan General a los grupos que iban a estudiarlo y no darían su opinión hasta días antes de su aprobación. Figueroa está cumpliendo a rajatabla y Toba todavía más, ya que ahora no es miembro de la Gerencia de Urbanismo y el pasado viernes ni siquiera acudió al consello sectorial de Urbanismo. Diga lo que diga el PSOE, el Plan General no merece ninguna opinión a estas alturas a los partidos que lo apoyan. Tampoco se manifiestan sobre las protestas de los colectivos opositores y ofrecen pronunciamientos equívocos sobre la respuesta a las 61.000 alegaciones presentadas durante la exposición pública. Informe clave Paralelamente, menudean las llamadas desde el gobierno local a la Xunta para que resuelva cuanto antes el expediente una vez que se encuentre en su poder. La alcaldesa se lo ha dicho en persona a la conselleira de Política Territorial y días atrás al propio Emilio Pérez Touriño. El presidente le respondió que mientras el pleno no lo apruebe para el gobierno autonómico no existe el nuevo Plan General de Vigo. Animados por la escasa asistencia a la última manifestación ciudadana contra el PGOM y por el respaldo de los colectivos sociales en el reciente consello sectorial, PP y BNG sólo desean que pase cuanto antes el pleno de aprobación. Pese a las promesas, se acerca la sesión y no se ha respondido a la demanda de referéndum pedido en septiembre por 21.000 vigueses y sigue sin saberse que ocurrirá con la fecha de respuesta a las alegaciones. Salvo una sorpresa, la falta de decisión es ya una decisión en sí.