Los organismos sociales tomaron la decisión pese a que no conocen el texto final del PGOM La semana que viene se decidirá cuándo se responden las 61.000 alegaciones
17 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El gobierno municipal del PP, y sus aliados urbanísticos del Bloque, lograron ayer el respaldo del consello sectorial de Urbanismo para aprobar el proyecto final de Plan General. En la reunión no estuvo presente Manuel Soto (Partido Galeguista) y el representante del PSOE mantuvo su postura crítica con el documento elaborado por Consultora Galega. Esta decisión de los numerosos sectores sociales representados (sindicatos, empresarios, colegios profesionales, etcétera) se produjo sin que conocieran cual es el texto final que se someterá a aprobación. Al inicio de la sesión recibieron una copia de la normativa y algunos planos. Pese a ello hubo un amplio consenso aunque también alguna queja por no recibir con al menos varios días de antelación el Plan General que debían valorar. No obstante, hubo algún miembro del consello que felicitó a Consultora Galega por el resultado, a expensas de estudiarlo con posterioridad a la sesión de ayer. La reunión supuso un claro respaldo a PP y BNG, grupos que apoyan el Plan General, que pretenden aprobarlo la semana que viene en la Gerencia de Urbanismo y unos días después en el pleno. A partir de ese momento la decisión final quedará en manos de la Consellería de Política Territorial. Este aplauso general no impidió que se escucharan intervenciones que ponían el acento en el elevado número de alegaciones, lo que creen que obliga a extremar todas las medidas para garantizar su seguridad jurídica. Recta final Corina Porro y José Manuel Figueroa por el PP y Henrique Viéitez por el BNG (no acudió su representante habitual, Xabier Toba) ratificaron que el Plan General se encuentra en sus últimos momentos de elaboración, felicitándose por el resultado obtenido. En tono diametralmente opuesto, Mauricio Ruiz (PSOE) agradeció a muchos de los colectivos que presentaran alegaciones en la línea de la su partido. En el momento actual reclamó que comprueben si han sido tenidas en cuenta a la hora de la redacción final. Advirtió que las de su grupo no han sido incluidas, anticipando que en tal caso no serían favorables a su aprobación. De esta manera se confirmaría la imposibilidad de aprobar el documento por consenso. La ausencia de Manuel Soto impidió conocer la postura a día de hoy del Partido Galeguista. Respecto a la contestación de las alegaciones, Figueroa reiteró una vez más que se llevará a cabo antes del pleno. Todo hace indicar, sin embargo, que lo ajustado de las fechas impedirá a la inmensa mayoría de los firmantes de las 61.000 reclamaciones conocer si finalmente han sido escuchados.